"Ninguno pensaba seguirlo ciegamente, ya no.
—¡Hermanos, hermanas! En nuestro redil ha habido asesinatos. ¡Todos somos testigos! Y al ser testigos, también somos parte de este crimen. Hemos de ser purificados. ¡Hemos de luchar hoy para volver a ganarnos el honor!
—Pero ¿quién es nuestro maldito enemigo?
Fue aquí donde el viejo veterano se encontró en un punto muerto.
No lo sé. No soy yo quien debe decidir. Soy un veterano, ¿no? Sí, pero el único veterano sabio es aquel que ha dejado la guerra y la matanza atrás. No, yo solo soy el más necio de los presentes. ¡Bueno, pues que así sea! Ha llegado la hora de volver a las inútiles supersticiones. ¿No es eso lo que los viejos soldados hacen cuando todo lo demás falla?
—¡Hermanos, hermanas! ¡Hemos de buscar una señal! ¡Hemos de mirar a nuestro alrededor en este día! ¡Hemos de...!"


