"—«En una guerra entre fanáticos y escépticos, los fanáticos siempre ganan». —Se encogió de hombros al ver el fruncimiento de ceño de la hermana—. En las criptas del palacio, hermana, nuestros archivistas dieron con algún tipo de pergamino jaghut antiguo. La locura de Gothos. Llevo tiempo acompañándome de su peculiar perspectiva de las cosas.
Ella puso una mueca.
—El fanatismo, hermano, es el amparo de las ilusiones. Mientras que para otros no resultaremos distintos de meros fanáticos, lo cierto es que somos muy distintos. Somos fundamentalmente diferentes, puesto que nuestra causa reside en una justicia mayor que nosotros mismos, mayor que nuestra propia raza. Y por más que todos nosotros aspiremos a alcanzar la perfección absoluta, la justicia reside en un lugar ajeno y su estado de perfección jamás podría ser cuestionado.
—«Cuando la sabiduría sangra, los necios triunfan».
Ella le lanzó una mirada.
—Haz que quemen esos pergaminos, hermano. Esto no es una petición, es una orden.
Él hizo una inclinación.
—Se hará ahora mismo, hermana.
—Y no quiero oír nada más de esta locura de Gothos, ¿entendido?
—Entendido, hermana. Perdóname."




