"Se decía que en los momentos previos a la muerte llegaba una suerte de aceptación, una voluntad de ver el final, y una indiferencia hacia la angustia y el dolor de los vivos. Si yo ya lo he aceptado, ¿por qué vosotros no? Estas son las verdades, ¿entendéis? Mi indefensión es la respuesta a ellas. Me reiría, pero en la risa reside el dolor. Os bendeciría, pero en la bendición reside la pérdida. Nadie quiere partir así, pero claro,
nadie quiere partir.
¿Acaso no lo ves? En todos tus tensos momentos... aunque, ¿no son tensos todos los momentos?... en todos ellos, desperdicias la oportunidad de alcanzar la paz. La calma de todas estas certezas, las que la muerte nos otorga, y ni siquiera con la muerte podemos compartirlas. No tenemos nada que ofrecer.
Esta vez. Todo ha pasado. No es mi pasado. Y con mi pasado, nada puedo hacer."