¿Ves el objeto o ves tu historia?
En psicología, la relación sujeto-objeto no es una línea recta. No percibimos la realidad de forma objetiva, sino que proyectamos nuestra propia estructura psíquica sobre lo que nos rodea. El concepto de "investidura" nos dice que un objeto no tiene valor por sí mismo, sino por la carga emocional que el sujeto deposita en él. Por eso, una simple libreta puede ser basura para alguien y un tesoro invaluable para otro; no estamos viendo el papel, estamos viendo nuestros recuerdos y deseos reflejados en la materia. Al final, conocer un objeto es, en realidad, una forma indirecta de conocernos a nosotros mismos.
M. P., MSc. en Psicología Clínica


