6 de junio
La sordera de la burocracia, que tanto miedo me da. No me fío de ella. Pienso que puedes caer en sus manos por cualquier tontería y que luego no vas a poder librarte de ninguna manera. Lo de Kafka. Lo que conocí en las comisarías franquistas, en el servicio militar, en la siempre arbitraria conducta de los de arriba con los de abajo a cuya normalidad nos acostumbró el franquismo, o algo que venía de mucho antes del franquismo y a lo que el franquismo le añadió una especie de histeria, las patadas, las voces, los gritos estentóreos, esos rezos desafinados en voz demasiado alta, las canciones religiosas berreadas, los rosarios a grito pelado por las calles de Ávila de madrugada, los himnos de la Falange y del Movimiento con voz de borracho… Tipos sordos con el que pide. El regodeo de la sordera con el de abajo, con aquel sobre quien tienes autoridad, aunque no sea más que la de dejarle o no pasar a una oficina, asquerosa autoridad de portero, de bedel, camisas viejas enchufados en tareas miserables: se les pagó el favor de una denuncia, de un fusilamiento, la participación en alguna cacería nocturna.
Diarios: A ratos perdidos 5 y 6, Rafael Chirbes
#burocracia #españa #Falange #franquismo #RafaelChirbes






