La tibia reacción de la "prensa mundial", de organizaciones civiles, de los gobiernos del mundo y de los pueblos ante la invasión de EEEU a un país a fuerza de bombas, asesinando cientos de personas, el secuestro de su presidente y su esposa y la declarada intención de quedarse con el petróleo de ese país es muy preocupante. No es un peligroso precedente, es una peligrosa realidad para la Libertad, la Democracia, la Justicia y la Vida misma en todo el mundo.



