El Monstruo del Espagueti Volador y los orígenes del pastafarismo
El nacimiento de una deidad de pasta y su impacto en la libertad de culto contemporánea
La historia de la Iglesia del Monstruo de Espagueti Volador comenzó en el año 2005 en los Estados Unidos cuando un joven graduado en física de la Universidad Estatal de Oregón llamado Bobby Henderson decidió redactar una carta formal de protesta. El motivo de esta acción fue la decisión del Consejo de Educación del Estado de Kansas de permitir que en las clases de biología de las escuelas públicas se enseñara la teoría del diseño inteligente como una alternativa científica válida frente a la teoría de la evolución biológica. Para evidenciar la falta de fundamento científico de esta medida que pretendía introducir ideas religiosas en las aulas escolares Henderson utilizó el recurso de la sátira y el absurdo mediante la creación de un creador supremo invisible con forma de una gran masa de fideos entrelazados con dos albóndigas y un par de ojos sobre tentáculos.
En su escrito original Henderson exigió formalmente que el pastafarismo recibiera exactamente el mismo tiempo de enseñanza en las aulas que la evolución y el diseño inteligente advirtiendo de forma irónica que si el consejo escolar se negaba a cumplir esta petición estaría violando las libertades civiles. El argumento central se burlaba de la lógica del diseño inteligente al señalar que si la ciencia no podía comprobar la identidad del creador de la vida en el universo entonces cualquier hipótesis descabellada tenía el mismo valor de verdad. La carta se distribuyó rápidamente a través de la red digital transformándose en un fenómeno de la cultura de internet y sumando miles de seguidores que se identificaron con la crítica hacia el dogmatismo y la defensa de la separación real entre la iglesia y el estado.
Con el paso de los meses este movimiento desarrolló sus propios textos fundamentales incluyendo los ocho condimentos que funcionan como recomendaciones de comportamiento en lugar de mandamientos rígidos entregados supuestamente por la deidad al capitán pirata Mosey ( parodia de Moisés). Dentro de estos relatos los piratas son venerados como los pastafaris originales y se sostiene que el calentamiento global actual es una consecuencia directa de la disminución del número de corsarios en el mundo desde el siglo XIX. El pastafarismo utiliza el humor constante para visibilizar los privilegios legales e impositivos de las religiones tradicionales ganando batallas legales en diversos países para que sus miembros puedan aparecer en fotografías oficiales de documentos de identidad con un colador de pasta en la cabeza. Inició como una respuesta individual frente a una política educativa local, pero es hoy una organización que desafía los límites del derecho civil y la definición legal de la fe en el siglo XXI.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Pastafarismo #BobbyHenderson #Historia #Religión #CulturaDigital


