La mayoría se encuentran en países como Bangladesh, China, India o Tailandia, entre otros, y su negocio basa en inflar las cuentas en redes sociales de aquel que lo pidaReproducir muchas veces una canción en Spotify, valorar con reseñas positivas una nueva app en la Play Store, dar muchos likes en Facebook... todo vale en este negocioLos empleados, mal pagados, cambian su trabajo por unos pocos dólares al mes. La mayoría hace de esto su segundo empleo