Segmento de: El ajuste en primera persona Jorge Geffner Dr en Bioquímica donde cita a la Dra. Raquel Chan y los transgénicos resistentes a la sequía» Se olvida que también es resistente al glufosinato de amonio y que no dio buenos rendimientos, además de destruír más el suelo!
Toda la declaración del Dr. Jorge Geffner
La mentira productiva del trigo transgénico HB4 mayo 24, 2024 La empresa Bioceres publicita el trigo HB4 como «tolerante» a la sequía, con un discurso de mayor eficiencia en base a un gen. Los datos difundidos, tanto por la compañía como por el Estado, muestran lo contrario: los trigos no transgénicos son más productivos. Un análisis desde la ciencia agronómica da cuenta del riesgo de creer en la tecnociencia empresaria y los discursos mágicos.Por Fernando Frank
El trigo transgénico HB4, de las empresas Bioceres-Florimond Desprez, es el primer trigo modificado genéticamente aprobado en el mundo. Esta nueva tecnología genera una gran preocupación y rechazo, en este y otros países, porque se trata de un cultivo alimentario fundamental en la alimentación de muchos pueblos. Además de las críticas a los aspectos ambientales y sanitarios del transgénico, se suma —en base a información de la misma empresa— la falacia productiva que implica el trigo HB4.
Desde la teoría de los sistemas se ha planteado que los problemas se pueden resolver sólo si se entiende la escala sobre la que se opera, en función del objetivo de la acción, de acuerdo a las causas reales de los inconvenientes. En el caso que nos ocupa en esta nota: no es verdad que haya una tecnología de “tolerancia a la sequía” y que tengamos que discutir las “contraindicaciones”. Estamos en otra situación: las ventajas no son reales y las consecuencias negativas sí.
Datos por provincia, en orden de superficie cultivada
Del cuadro se observa que en el promedio nacional el trigo transgénico HB4 no demostró rendir más. Al contrario, rindió un 17 por ciento menos, tomando el total nacional. De las doce provincias evaluadas, solamente en dos (Córdoba y La Pampa), el trigo HB4 rindió más que los promedios. Pero el diferencial de rendimiento fue menor que el de los papers y la publicidad de Bioceres: solamente 5 y 0,4 por ciento más. En nueve de las provincias el rendimiento fue menor, algo no previsto en la información presentada por Bioceres ante las autoridades regulatorias, ni en los papers científicos.
Los cultivos en los sistemas de contrato relevados por Inase probablemente tengan un seguimiento («control») de plagas, malezas y enfermedades, mayor que el promedio de los trigos del país. En algunos casos, probablemente, se les haya aplicado también más fertilizantes. Así y todo, como se observa, los rendimientos son significativamente menores.
Pareciera que no hay alternativas, o ciencia con abundante glufosinato de amonio o la nada….Es muy loco que científicos tomen al trigo resistente al glufosinato de amonio como algo positivo…
¿Qué ciencia están haciendo?
Existen múltiples aspectos para rechazar (o al menos cuestionar) el transgénico.
- No hay pruebas públicas que den cuenta de su inocuidad en la salud de la población y en el ambiente.
- Los supuestos «estudios» de la empresa Bioceres-Florimond Desprez son confidenciales. Ningún científico independiente, ni la población, puede acceder a esos escritos.
- Aunque se publicita como «resistente a la sequía», no existen pruebas públicas para afirmar eso. Al mismo tiempo, es cínico que el mismo modelo (el agronegocio) que es protagonista de la crisis climática ahora se ofrezca como parte de la supuesta solución al desastre que produjeron.
- Los trabajos oficiales disponibles muestran que es menos productivo que el trigo convencional.
- La Comisión Nacional de Biotecnología (Conabia), espacio central para la aprobación en Argentina, está totalmente dominada por las mismas empresas que venden los transgénicos. Tan insólito como escandaloso: los mismos que presentan los pedidos de autorización son los que votan a favor de autorizarlos.
- El Estado argentino no hace estudios propios e independientes para la aprobación de los transgénicos. Y, esos «estudios» de las empresas son «confidenciales», secretos.
- Más de 1.000 científicos del Conicet y de 30 universidades públicas denunciaron los riesgos del trigo (y la harina) transgénica.
- El caso de la académica Raquel Chan, la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y el Conicet es emblemático de la ciencia adicta al servicio del sector económico y con consecuencias negativas hacia los sectores populares del país (más agrotóxicos, más desmontes, más presión sobre las tierras campesinas e indígenas, entre otros).
- «Es una patente nacional», celebran los periodistas acríticos de Argentina. Ni Bioceres, ni Raquel Chan, ni el Conicet, ni la UNL han explicado cómo redituaría, en caso de hacerlo, esa patente en las instituciones públicas de Argentina.
- Que un país autorice el cultivo de un transgénico es muy lejano a que esa semilla sea adquirida (y mucho menos popularizada) por los productores, consumidores y exportadores de ese país. De hecho, en Argentina es rechazado por las cámaras exportadoras.
- En Argentina se puede elegir presidente y legisladores pero no se permite elegir el consumo de alimentos sin transgénicos. En el país no existe etiquetado de productos con OGM. Por lo cual, por una decisión tomada por una decena de personas (de la ciencia y la política), toda la población podría estar ingiriendo panificados transgénicos sin poder elegirlo.
Algo más sobre el trigo HB4, Trigo Transgénico resistente al glufosinato de amonio
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