Hay algo que casi nadie reconoce en voz alta. Todos tenemos una parte de nosotros que preferimos que nadie vea.
Durante mucho tiempo creí que tenía que ser solo una cosa.
Fuerte. Claro. Seguro.
La versión de mí que los demás entendían.
La que encajaba bien en las conversaciones.
La que no incomodaba demasiado.
Porque eso es lo que aprendemos muy pronto.
Que hay emociones aceptables…
y emociones que es mejor esconder.
La tristeza incómoda.
La rabia que no sabes explicar.
El miedo que aparece sin avisar.
Así que haces lo que casi todo el mundo hace.
Las empujas hacia dentro.
Las guardas en silencio.
Intentas convencerte de que esa parte de ti
no debería existir.
Pero hay algo curioso con las emociones que escondemos.
No desaparecen.
Se quedan viviendo dentro de nosotros.
Esperando.
Esperando a que un día dejemos de luchar contra ellas.
Y cuando por fin ocurre…
cuando dejas de fingir que siempre estás bien…
entiendes algo que nadie te dijo cuando eras joven.
No estás hecho solo de luz.
También estás hecho de sombra.
De contradicciones.
De dudas.
De emociones que a veces ni tú mismo sabes explicar.
Y quizá el verdadero crecimiento
no consiste en eliminar esas partes.
Consiste en aceptar que también forman parte de ti.
Porque cuando dejas de luchar contra tu propia oscuridad
pasa algo inesperado.
Empiezas a sentirte más entero.
Más real. Más humano.
La parte de ti que escondes
también merece existir.
No somos solo luz.
Somos la conversación constante
entre lo que mostramos
y lo que todavía estamos aprendiendo a aceptar.
---
Real growth begins when you stop fighting the parts of yourself you hide.
Quizá por eso algunas emociones aparecen sin pedir permiso.
No vienen a destruirte.
Vienen a recordarte
que también son parte de ti.
Voy a preguntarte algo se, muy sincero....
¿Hay una emoción en ti
que durante años intentaste esconder
para que nadie la viera?
__ José Luis Vaquero
#salfueradeti #InnerTruth #EmotionalReality #SelfDiscovery #LifeReflection
Durante mucho tiempo creí que tenía que ser solo una cosa.
Fuerte. Claro. Seguro.
La versión de mí que los demás entendían.
La que encajaba bien en las conversaciones.
La que no incomodaba demasiado.
Porque eso es lo que aprendemos muy pronto.
Que hay emociones aceptables…
y emociones que es mejor esconder.
La tristeza incómoda.
La rabia que no sabes explicar.
El miedo que aparece sin avisar.
Así que haces lo que casi todo el mundo hace.
Las empujas hacia dentro.
Las guardas en silencio.
Intentas convencerte de que esa parte de ti
no debería existir.
Pero hay algo curioso con las emociones que escondemos.
No desaparecen.
Se quedan viviendo dentro de nosotros.
Esperando.
Esperando a que un día dejemos de luchar contra ellas.
Y cuando por fin ocurre…
cuando dejas de fingir que siempre estás bien…
entiendes algo que nadie te dijo cuando eras joven.
No estás hecho solo de luz.
También estás hecho de sombra.
De contradicciones.
De dudas.
De emociones que a veces ni tú mismo sabes explicar.
Y quizá el verdadero crecimiento
no consiste en eliminar esas partes.
Consiste en aceptar que también forman parte de ti.
Porque cuando dejas de luchar contra tu propia oscuridad
pasa algo inesperado.
Empiezas a sentirte más entero.
Más real. Más humano.
La parte de ti que escondes
también merece existir.
No somos solo luz.
Somos la conversación constante
entre lo que mostramos
y lo que todavía estamos aprendiendo a aceptar.
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Real growth begins when you stop fighting the parts of yourself you hide.
Quizá por eso algunas emociones aparecen sin pedir permiso.
No vienen a destruirte.
Vienen a recordarte
que también son parte de ti.
Voy a preguntarte algo se, muy sincero....
¿Hay una emoción en ti
que durante años intentaste esconder
para que nadie la viera?
__ José Luis Vaquero
#salfueradeti #InnerTruth #EmotionalReality #SelfDiscovery #LifeReflection
