#ApartheidDigital

Ya no es una brecha digital, es un apartheid digital que complica la vida de enfermos, ancianos y discapacitados, al tiempo que envía al paro a millones de trabajadores, sustituidos por inteligencias artificiales.

El legislador es cómplice de las corporaciones que están detrás de esta operación de segregación. Fondos de pensiones, mutuas y compañías de seguros y bancos son los grandes beneficiados.

La obligación de interactuar con medios electrónicos encubre un exterminio.