Yo, desde hace siglos, jamás aparté de mi puerta a un visitante. Cierta mañana abrí los ojos y vi que me habían robado la cosecha, que la compañera de mi vida había sido estrangulada, y que en la espalda de mi pequeño había una herida. Reconocí a mis traidores huéspedes, sembré ante mi puerta minas y puñales, y juré por las cicatrices que dejan los cuchillos que jamás cruzaría ninguno de ellos el umbral de mi casa en el siglo veinte. Yo, desde hace siglos, sólo era un poeta en las tertulias de los probos, pero soy un volcán ardiendo en el siglo veinte
Canciones de los caminos/ Samih al-Qásim (Zarqa, 11 de mayo de 1939 — Safed, 19 de agosto 2014)