Relativismo por debilidad.
Cuando el nacional-catolicismo era hegemónico imponía su doctrina a través del Estado sin complejos.
Ahora que no lo es se refugia en un relativismo por debilidad, exigiendo tolerancia.
HIPOCRESÍA.
Jamás olvidar: el derecho de alguien es el deber de otra persona.
Los derechos limitan naturalmente entre sí. El "derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos" limita con el "derecho de los hijos a una educación satisfactoria".
En otras palabras: los padres tienen derecho a elegir en el ámbito educativo cuestiones menores o estéticas, pero no esenciales. Para ser padre no hace falta aprobar ninguna oposición, hasta donde yo sé.
En cambio, si entendemos la relación de pertenencia como no-absoluta, como caracterizada por derechos y deberes, nos será fácil entender que la "pertenencia" puede ser compartida.
En el caso de los niños/as, es más correcto hablar de responsabilidad, porque da muchos más deberes que derechos.
Al parecer, el tema de debate del día es si los niños/as pertenecen a los padres o al Estado.
Quizá el problema es que no entendemos el significado de la palabra "pertenecer".
El capitalismo ha hecho prevalecer una noción de pertenencia absoluta, que da derechos pero no deberes. Si soy el dueño de "Las Meninas", ¿puedo quemarlo? Podemos llamar a este concepto "el gato es mío y me lo follo cuando quiero".
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Cómo sería Breaking Bad en España.
- Señor White, tiene usted cáncer.
+ Oh, cielos, mi familia se arruinará y tendré que traficar con...
- Tranquilo, señor White. La sanidad pública lo cubre todo.
FIN