en la naturaleza de las cosas”.
Rosas, cuatro rosas rojas
Ornamentan las esquinas
Señalando el sentimiento
Al aroma de su fragancia
Sin duda tocaste mi alma
Acróstico: ROSAS

Volar, anhelo volar, desplegar mis alas blancas y surcar los cielos. Permitir que las corrientes me acaricien y me guíen con suavidad.
Volar, deseo volar y desde las alturas, contemplarte, reír y danzar. Observar la belleza del mundo desde lo alto y maravillarme con cada detalle.
Quiero alzar el vuelo y fundirme con el horizonte, donde los sueños se encuentran con la realidad. Sentir la libertad en cada latido de mis alas, mientras el viento susurra secretos al compás de mi vuelo.
una sombra se trepa
a lo ineludible de lo intacto
(lentitud –concreta– de la huella, colmada de su propia existencia)
son las sombras
las que se fijan en nosotros,
los muros
y se completan,
desde
el olvido