Es una putada cuando te das cuenta de que el sitio donde deberĂ­as sentirte mĂĄs a salvo es, precisamente, el que mĂĄs te drena.
Se supone que la familia, la pareja o los amigos Ă­ntimos son tu red de seguridad, pero a veces esa red tiene pinchos y, cada vez que intentas apoyarte, sales trasquilado.

Lo peor es ese runrĂșn en la cabeza que te dice que igual eres tĂș, que igual "exageras" o que "no es para tanto".
Pero el nudo en el estĂłmago no miente.
Si tienes que medir cada palabra para que no te la tiren a la cara, o si te sientes mås solo estando acompañado que cuando cierras la puerta de tu cuarto, algo no va bien.

Admitir que quien deberĂ­a cuidarte es quien te estĂĄ haciendo pedazos es un trago amargo, pero es el primer paso para dejar de culparte.
No tienes por qué pedir permiso para protegerte ni para buscar un rincón donde no tengas que estar siempre en guardia.
A veces, ese "lugar seguro" tienes que empezar a fabricarlo tĂș solo, poniendo lĂ­mites y rodeĂĄndote de gente que no te haga sentir que existir es una batalla constante.

Mereces aire, no mĂĄs nudos.

┗━━━━━━‱(=●ω●=)‱━━━━━━┛

#saludmental #limites #familia #reflexion #pazmental