Hay cierta #izquierda que no le gusta incomodar a la #derecha porque saben que es mejor el #equilibrio y la buena #convivencia. Eso es el #PSOE. Sabe que no se pueden enfrentar al #PP porque el PP tiene en sus manos a los #bancos, los #medios y el arsenal #judicial necesario para sentenciar a #muerte al PSOE.

Por su lado el PP necesita al PSOE para conservar cierto rasgo de #democracia en el #sistema político español.

Cuando #Podemos irrumpió en esa #balanza de equilibrio poniendo las cosas más a la izquierda de lo que le gusta al PP y al PSOE, entonces han cargado todos a una contra Podemos.
Ahora #Sumar se erige como un nuevo Podemos que complace los #intereses del PP y PSOE sin ser tan #radical como Podemos.

Se puede #cuestionar mucho de Podemos (y eso se evidencia en los resultados electorales) pero nunca que fue el único partido que se atrevió a hacer una izquierda #feminista, #progresista y transformadora en España.

Y lo dice alguien que no es español.

Las banderas feministas de Podemos #molestaban al PP y #asustaban al PSOE. Por eso ambos se encargaron de intentar recuperar el "orden natural de cosas" matando a Podemos, despellejando vivas a sus principales figuras e insertando en la sociedad un #rechazo al partido morado que surgió de las #bases para alcanzar las estrellas como un gran bloque de #alternativas sociales al sistema.
El feminismo de Podemos va más allá de los derechos de las mujeres, porque cuestionaba y cuestiona todo el estatus del poder, sus preceptos y formas y exige cambios en todas las direcciones y sentidos.
Eso molesta, enfada y asusta a quienes prefieren mantener la balanza en equilibrio (con muy leves inclinaciones que puedan ser revertidas cuando se desee). Con Podemos esa balanza iba a quedar obsoleta. Eso no gustó.
La alternativa que plantearon PSOE y PP fue Sumar, para que la izquierda a la izquierda del PSOE no fuera tan radical y no hiciera tanto ruido.