Resulta que el otro día fui a la playa. Hay que aprovechar el verano hasta sus últimos coletazos. Soy de los que se resisten a que las estaciones se las marque el calendario y no el clima (que no metereología).
Una tarde muy agradable y una temperatura igualmente agradable. La playa semivacía, en un atisbo de lo que podría ser un paisaje paradisíaco. Hasta ahí todo normal.
