Esta receta de calabaza rellena me recuerda que nadie muere mientras no se le olvida y que a veces la vida te pone en el camino a gente a quién no esperabas.
La foto tiene historia y alma. La fuente y cubiertos, con esa pátina tan característica otorgada por el tiempo, son de mi abuela. La calabaza, cebolla y pimientos son de la huerta de una pareja del pueblo que conocimos en el momento mas necesario.
