"compartían para siempre un sólo corazón, que les proporcionaría la dicha o la desgracia. Eran cautivos de su condena. Pasara el tiempo que pasase, permanecieran juntos o no, se hallaban unidos por el placer y el dolor de pertenecerse, de no ser dueños de su voluntad."
El cielo en un infierno cabe - Cristina López Barrio