¿Sabían que la levadura que usamos para hacer pan y cerveza es un hongo unicelular que comparte más del 20 por ciento de sus genes con el ser humano?
El microorganismo conocido científicamente como Saccharomyces cerevisiae fue el primer ser vivo con núcleo celular al que los científicos le descifraron el genoma completo en el año 1996. A pesar de ser un organismo compuesto por una sola célula, su estructura interna funciona de una manera muy similar a las células de nuestro cuerpo, lo que permite a los laboratorios de todo el mundo usarla para estudiar enfermedades humanas complejas como el cáncer o el alzhéimer. La relación entre este hongo y la humanidad comenzó hace miles de años de forma accidental, cuando las esporas presentes en el aire caían sobre mezclas de agua con granos molidos. Al quedarse sin oxígeno dentro de las masas o los líquidos, la levadura activa un proceso químico llamado fermentación, en el cual consume los azúcares del entorno y los transforma en alcohol y dióxido de carbono. Las burbujas de este gas quedan atrapadas en la red de gluten de la harina, provocando que la masa se infle y adquiera la textura esponjosa característica del pan al meterse al horno.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
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