Las células tienen como unas puertas que para abrirse y cerrarse para absorber azúcar necesitan una #llave, que es la insulina, una de las hormonas que produce el páncreas.
El cuerpo necesita energía. Ingerimos los alimentos, luego el estómago los hace trocitos y encuentra los nutrientes que necesita, incluido el azúcar. Alimentos que se transforman en azúcar van al torrente sanguíneo y son absorbidos por las células para producir energía.
En la diabetes tipo I, que se suele diagnosticar desde la niñez, el páncreas no produce insulina, por lo que se ha de tomar medicamento de insulina de por vida. Sin la llave, que es la insulina, el azúcar queda atrapado en la sangre sin poder absorberse.
Aún si no se han consumido alimentos, el cerebro necesita energía. Cuando eso pasa, el hígado es el que produce los azúcares a modo de supervivencia, pero lo hace en grandes cantidades descontroladamente, lo que eleva rápidamente el nivel de azúcar.
El A1C mide la cantidad promedio de azúcar que se adhiere a las células rojas de la sangre en un periodo de 3 meses. Menor a 5.7% es rango normal. Entre 5.7% y 6.4% es prediabetes. Mayor a 6.4% diabetes.
Hacer ejercicio es un excelente complemento cuando se tiene diabetes porque facilita que las células absorban el azúcar sin necesidad de una llave.