¡Feliz #ViernesDeMitologíaGriega !
Hoy vuelvo a la adaptación de #LaOdisea de Nolan para hablar de una cuestión que ha levantado ampollas: la elección de Lupita Nyong'o como #helenadetroyа .
(Por cierto, me hace mucha gracia que se hable de ella como Helena de Troya cuando es espartana, pero bueno, ya nos entendemos).
Si buscamos en arte clásico, veremos que muchas representaciones plantean a Helena como rubia o pelirroja, con lo cual se ha establecido en el imaginario popular que es así, cuando en realidad...
... Helena no tiene un aspecto canónico.
Homero nunca describe su aspecto, más allá de que lo buena que estaba. Como mucho, usa el epíteto "la de los blancos brazos", y este se ha interpretado muchas veces con que, al ser noble, no salía mucho al exterior y no le daba el sol.
Otros autores como Safo describen su cabello como xanthé (claro), y esto se refiere a un cabello rubio, pelirrojo o castaño claro. La idea de la claridad de xanthé iba bien más de ese color claro que se ven en las melenas infantiles.
También vemos que Homero describe los ojos de Helena como "brillantes", sin hacer referencia al color, y otras fuentes sí usan la palabra kyaneos, con la que se describe el color del mar.
En cambio, también hay vasijas y mosaicos donde Helena sale con el pelo y ojos oscuros.
La idea de Helena rubia viene de dos partes: sus representaciones en el arte renacentista, donde se plasmaba el ideal de belleza del momento, y el cine, donde se han elegido a actrices como Diane Kruger o Rosana Podestra.
Pero la realidad es que los griegos no tenían una imagen canónica de cómo debía ser Helena. La vaguedad con la que Homero la describe da pie a que cada cual se imagine la buenorra que quiera. Así se ha convertido en una figura atemporal, donde cada cual proyecta su propio ideal de cómo sería la mujer más hermosa del mundo.






