Bellolio se equivoca. Es un error reducir la doctrina socialcristiana a Maritain, y poco serio desacreditar a ese pensador sin argumentos. También es errado creer que las nuevas generaciones socialcristianas solo pueden venir de la PUC. Pero su problema más grueso es concebir la actividad política como pura taquilla y zorronaje, obviando que ella requiere no solo escuchar a la gente y ofrecer una imagen contingente atractiva, sino también convencer y liderar mirando en el largo plazo. No se pueden evaluar las posibilidades del socialcristianismo con la lógica de Tinder.
Piñera no está inaugurando ningún ciclo histórico. Bachelet tampoco lo hizo. Dejémonos de cuentos. Lo cierto es que Piñera II parece estar cerrando el ciclo de vigencia de los protagonistas de la primera transición. Se trata del ciclo de aquellos que recuerdan perfectamente donde estaban para el golpe de 1973 y sufragaron en el plebiscito de 1988. Es un ciclo que se abre con Aylwin y termina con Piñera.
Jacqueline van Rysselberghe: 'Soy como el electroshock'/Maristas: El primer caso no prescrito/La fotógrafa que siguió cinco años a Bachelet/Manual de activismo millenial para sobrevivir a Piñera/El último cachito del Sename/Adelanto del libro 'Conexión Chilena: Historias de Espías' de Carlos Basso/Columnas de Cristóbal Bellolio y Constanza Michelson/Visual: Registro Nacional de Mascotas.
El comunicado cubano especifica además, que Bellolio junto a los ex presidentes de Colombia y Bolivia respectivamente, “se prestaron para participar de esta provocación en el territorio cubano, por lo que, basados en nuestras leyes y en normas internacionales, no se les permitió el ingreso a nuestro país”.
El gabinete que saldrá a la cancha en marzo se interpreta como una maniobra ofensiva. Agressor. Gerardo Varela será ministro de Educación y se ha confesado enemigo frontal de la agenda del movimiento estudiantil que la Nueva Mayoría adoptó como suya. Isabel Plá será Ministra de la Mujer y clamó a los cielos cuando se aprobó el aborto en tres causales –un logro apenas civilizatorio para el feminismo. Roberto Ampuero será Canciller y hace explotar granadas cuando se refiere a Cuba, Venezuela u otro paraíso bolivariano. Alfredo Moreno estará a cargo de la cartera que tiene por misión superar la pobreza y tiene más plata que pelo en la cabeza. José Ramón Valente será titular de Economía habiendo defendido toda su vida una ortodoxia cuasi-minarquista. O sea, Piñera sale a tocarle la oreja a la izquierda. Inaugura una derecha sin complejos de inferioridad.