¿Es un árbol del algodón? ¿Quizás un álamo? Ni lo uno ni lo otro: se trata del palo borracho. Este árbol espinoso de tronco rechoncho produce abundantes flores rosas y blancas que parecen borlas de algodón. Es originario de Sudamérica, pero sobrevive bien en el clima mediterráneo y se le puede ver en espacios urbanos. La amplitud de su tronco se debe a la acumulación de agua, lo que le permite combatir la sequía. Sus espinas sirven como protección frente a los herbívoros, y las va perdiendo con el paso del tiempo. Las fibras que producen sus frutos son utilizadas por las aves para hacer sus nidos, y sus preciosas flores blancas se tornan rosadas por la tarde. Existen leyendas que relacionan la maternidad con este árbol, ya que su tronco recuerda a la figura de una embarazada.

















