Una vida vacía
Lágrimas congeladas por el frío amargo del aislamiento caían como piedras de mis ojos vacíos.
Ni familia ni amigos existían en el desierto de mi vida.
Yo no era ni una roca ni una isla.
Mis sentimientos se han ido
Los latidos de mi corazón resonaban en el vasto vacío de mi existencia.
Pero sé que mi valor es más que una existencia.