Sumar pelea contra las encuestas para lograr algún escaño y acabar con "los años perdidos" del PP https://www.eldiario.es/galicia/sumar-pelea-encuestas-lograr-escano-acabar-anos-perdidos-pp_1_10932368.html Alberto Ortiz #EleccionesGalicia2024 #YolandaDíaz #MartaLois #Galicia #Sumar
Sumar pelea contra las encuestas para lograr algún escaño y acabar con "los años perdidos" del PP

Sumar ha volcado todos sus recursos en la campaña. En los últimos días el equipo que trabaja en Madrid se ha desplazado a Galicia para dar un impulso final a la candidatura de Marta Lois. Desde el miércoles, cuatro ministros han viajado para arroparla en diferentes mítines, incluida Yolanda Díaz, que ha encadenado cuatro actos desde el jueves. Entrar en el Parlamento era un objetivo fundamental para el proyecto político de la vicepresidenta segunda que se encuentra en plena construcción estatal. Aunque las encuestas han ido desinflando esa posibilidad a medida que avanzaba la campaña, en la coalición confían en obtener dos escaños que faciliten al mismo tiempo la salida del PP del Gobierno.  “Hay dos escaños que están entre Sumar Galicia y el PP. Dos escaños decisivos. Si Sumar consigue esos dos escaños, Rueda cae”, ha afirmado este viernes Marta Lois. La candidata de la coalición ha apelado a los indecisos para tratar de arañar los votos necesarios para conseguir escaño tanto en las dos provincias más urbanas de la comunidad. “Sé que hay muchos gallegos que tienen dudas; a todas ellas les digo: somos el voto decisivo para el cambio. No estamos pidiendo cambiar unas siglas por otras: lo importante son las políticas”, ha dicho en el mitin de cierre en Santiago, ante unas doscientas personas. Yolanda Díaz ha cerrado el mitin final de la campaña de Lois. "Hay que cerrar la puerta a los 14 años perdidos del PP, a una Galicia menguante", ha dicho. La tesis que ha repetido estos días la vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar es que hay una oportunidad de que el color de la Xunta cambie si ocurre lo mismo que en las generales. "Cerrar una parte de la historia negra de Galicia para abrir las ventanas a la esperanza, al futuro, a un país moderno", ha dicho. Pero la situación es diferente de la que se dibujaba en la semana final de las generales, sobre todo para Sumar. En esta ocasión, la coalición de Yolanda Díaz no pelea por ser tercera fuerza sino por superar la barrera del 5% en A Coruña y Pontevedra, las únicas donde las encuestas les dan opciones de sacar un escaño. Y si bien los sondeos muestran un declive del PP y abren la puerta a una mayoría alternativa, lo hacen debido a la pujanza de la candidata del BNG, Ana Pontón, que se ha disparado durante la campaña electoral. El último CIS situaba a los nacionalistas por ncima de su techo histórico, entre los 24 y los 31 escaños.  Sumar, mientras tanto, está según el CIS cerca del 3% en el total de Galicia. El barómetro eso sí, le concede una horquilla de 0 a 2 escaños porque la coalición que forman también Esquerda Unida y Verdes Equo tiene mucho más voto en las provincias de A Coruña y Pontevedra, donde podría situarse más cerca de ese umbral del 5% necesario según la ley electoral para que cualquier partido pueda obtener representación. La última entrega publicada por Sondaxe, la encuesta de La Voz de Galicia, les daba un 3,9% de los votos y un escaño.  La entrada en el Parlamento gallego es esencial para Sumar, que se encuentra en pleno proceso para articular un frente amplio de partidos a nivel estatal. Este mismo lunes comienza el plazo para la presentación de candidaturas hacia la asamblea fundacional del 23 de marzo y la plataforma ya ha puesto en marcha los primeros debates para desplegarse en los territorios. Si consiguen al menos un escaño, la coalición puede empezar a labrar ese proceso con su primera parlamentaria autonómica propia, con dos en el mejor de los escenarios.  Es por eso que Sumar está movilizando todos sus recursos para esta campaña. Los cinco   ministros han ido interviniendo en los diferentes mítines de Lois. Además de Yolanda Díaz, que ha acudido varias veces, se han implicado en la campaña el titular de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, y Urtasun, sobre todo al final de la campaña. La ministra de Infancia y Juventud, Sira Rego, estuvo este miércoles, y Mónica García, de Sanidad, al inicio de la campaña. "Vamos a hacer lo que estamos haciendo en el Gobierno del Estado", ha dicho Lois este viernes. Pero no solo se han implicado los ministros. También se han incorporado diputados del grupo en el Congreso como Verónica Martínez, que forma parte de la cuota de Sumar, o Aina Vidal, de los comuns. La pata catalana de coalición se ha implicado sobre todo en la recta final. En el cierre, junto a Urtasun, ha estado también la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Uno de los más activos ha sido el propio portavoz del grupo parlamentario, Íñigo Errejón, que ha acompañado a Lois en multitud de mítines y se ha involucrado personalmente en la estrategia.  Un fracaso en Galicia, sin embargo, supondría una primera mancha para el proyecto, precisamente en casa de Yolanda Díaz y cuatro años después de la desaparición de En Marea que llevó a la candidatura de Podemos, Esquerda Unida y Anova, liderada por Antón Gómez-Reino, a los 0 escaños y un 3,9% de los votos. Una caída de 14 diputados; de liderar la oposición a desaparecer del parlamento autonómico. Si Sumar no consigue revertir esa tendencia tendrá aún más dificultades para empezar a articular la formación en un territorio sin presencia institucional. Una situación que podría ser aún más complicada si hubiese un cambio político y el BNG pudiese gobernar la Xunta con apoyo del PSDeG pero sin la formación de Marta Lois.  El día de la convocatoria electoral, hace dos meses y medio, Sumar todavía no tenía ni siquiera candidato. El fracaso de las negociaciones para una candidatura unitaria estaban todavía recientes y las perspectivas no eran ya de partida las mejores. En ese momento, algunos dirigentes hablaban de la necesidad de mantener una tendencia ascendente para el ciclo electoral que se venía. “Empezamos mal en Galicia, pero mejoramos en Euskadi y llegamos bien a las europeas”, decían.  La idea de movilizar a todo el Gobierno se pensó entonces, según apuntan fuentes en la coalición, con la idea de que el Partido Popular forzaría una campaña en clave nacional, con un fuerte discurso antiamnistía, tal y como ocurrió en las municipales y las autonómicas. Pero eso no ha terminado ocurriendo hasta el final, cuando el partido de Alfonso Rueda ha metido a ETA en la campaña, alentando falsos vínculos del BNG con la banda terrorista.   En Sumar mantienen el optimismo sobre sus opciones de entrar con uno o dos escaños en estas elecciones, aunque no obvian las dificultades. Por eso han centrado su estrategia en una consigna de que su aparición en el parlamento es la llave para sacar al PP. “Si entra Sumar, Rueda cae”, han repetido durante toda la campaña. "Tenemos que convencer a la gente de que el relato oficial no es verdad. No es cierto que los gallegos somos conservadores. Cuando votamos en las generales y en las municipales, votamos progresismo", ha defendido Díaz en el cierre. "El partido está completamente abierto. Hay centenares de miles de personas que no saben cómo votar. Los votos de Sumar son los que garantizan que Rueda Salga de la Xunta de Galicia", ha repetido.

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Yolanda Díaz vuelve a Galicia para impulsar a Lois en el final de la campaña de Sumar: "No bajemos los brazos" https://www.eldiario.es/politica/yolanda-diaz-vuelve-galicia-impulsar-lois-final-campana-sumar-no-bajemos-brazos_1_10929155.html Alberto Ortiz #EleccionesGalicia2024 #YolandaDíaz #MartaLois #Sumar
Yolanda Díaz vuelve a Galicia para impulsar a Lois en el final de la campaña de Sumar: "No bajemos los brazos"

Es la hora de comer y la cafetería de la Universidad de Santiago de Compostela está llena de estudiantes, algún profesor y trabajadores del campus. “Vamos un rato a la cafetería, quiero tomar un café como cuando era estudiante”, dice Yolanda Díaz, exalumna de la Facultad de Derecho y actual vicepresidenta segunda del Gobierno. Se sienta en una de las mesas de plástico junto a Íñigo Errejón, Paulo Carlos López, coordinador de Sumar en Galicia, y buena parte del equipo de la campaña que ha desembarcado estas semanas en esa comunidad autónoma. Una alumna de primer año se acerca para pedirle una foto. “Es el primer año que voto”, le dice. La ministra de Trabajo llegó a Santiago en la mañana de este jueves para impulsar la recta final de la campaña de Marta Lois, que pelea por sacar escaño en la provincia de A Coruña y en la de Pontevedra. Según los cálculos que hace la coalición, en la que se integran también Esquerda Unida y Verdes Equo, el último diputado en esos dos territorios baila entre Sumar y el Partido Popular. “Si entra Sumar, Rueda cae”, repiten como en un jingle los candidatos en los diferentes actos, aunque por ahora las encuestas les dejan fuera. Uno de los últimos vídeos de la campaña muestra un camión que recoge cajas del edificio de la Xunta. “A mudanza de Rueda”, rezan los rótulos de la camioneta, con Lois al volante.  Una de las estrategias de la campaña de Sumar se basa en buscar un voto progresista que tradicionalmente va a la abstención. En Galicia, la participación del electorado de izquierda es habitualmente más baja que en las generales, e incluso que en las municipales. Y en el equipo de Lois están convencidos de que tiene sentido apelar a ese nicho de votantes que se queda en casa en este tipo de comicios. Es un voto que no se resta al BNG, disparados en las encuestas, ni al PSOE, en retroceso. Y parte de ese voto, piensan en el equipo de campaña, puede salir del votante joven que se incorpora por primera vez y que suele acudir menos a las urnas.  “La mayoría absoluta de Feijóo salió por 627.000 votos”, recordaba Díaz esta mañana sobre los comicios de 2020. La vicepresidenta ha comparado frecuentemente en la campaña este dato con otro. El del voto progresista en Galicia en las últimas generales, que superó los 819.000 apoyos. “Necesitamos que Sumar entre en la Xunta, si tenéis dudas votad a Marta Lois, votad a Ramón Sarmiento en Pontevedra. No es broma, es ciencia”, dijo este jueves en un acto en la Facultad de Ciencias Políticas, compuesto casi al completo por estudiantes. Otro exestudiante de Ciencias Políticas, aunque este de la Complutense de Madrid, apeló este jueves a ese voto progresista perezoso. “Si alguien tiene alguna duda, que vea cómo en los barrios ricos se llenan las urnas. Votan todos, sin faltar. En los barrios de la gente sencilla las urnas se tienen que llenar de votos”, dijo el portavoz parlamentario de Sumar, Íñigo Errejón, en el mitin de la mañana. "Quedan solo tres días para que todo nuestro país decida el futuro de Galicia", se esperanzaba por la tarde Marta Lois, en un acto en Pontevedra. "Siento un movimiento de esperanza e ilusión contenido pero expresivo. Contenido porque somos gallegos. El futuro de nuestro país, de dejar atrás la Galicia en blanco y negro, de dejar atrás 14 años de mentiras, de propaganda, de manipulación, de desmantelamiento de lo público... está muy cerca", dijo. En ese acto, además de Lois, el 'número uno' por Pontevedra, Ramón Sarmiento, y la propia Díaz, estuvo también el ministro de Cultura, Ernest Urtasun. La coalición ha ido incorporando durante toda la campaña a los cinco ministros del socio minoritario del Gobierno. Es un doble mensaje: la candidatura de Lois representa la gestión de la coalición progresista, la subida del salario mínimo, banderas como la reforma laboral o la reducción de la jornada que prepara el Ministerio de Trabajo. Pero también la idea de que Sumar es una fuerza de gobierno. “Hay un gobierno de tres, hay un gobierno progresista y hay un gobierno de mujeres”, dijo este jueves Lois antes del acto en la facultad, en declaraciones a los medios. “A partir del 19 de febrero voy a pedirle al BNG y al PSdeG que nos sentemos y acordemos las tres medidas que vamos a impulsar en los primeros 100 días”, añadió: un plan de rescate de la sanidad pública, la regulación de los alquileres y una reforma fiscal para gravar más a las grandes empresas.  Una campaña a la contra La implicación de los ministros ha sido también una forma de compensar las dificultades que ha afrontado Sumar en una campaña que empezó a contracorriente para ellos. Los resultados de 2020, en los que la izquierda no nacionalista quedó fuera del Parlamento, y la discusión en torno a una candidatura de unidad con Podemos, frustrada en el último momento, han lastrado desde el inicio las opciones de Lois, que dejó la portavocía de Sumar en el Congreso de los Diputados para asumir esta campaña.  Por las calles de Santiago o de Pontevedra, las caras de Alfonso Rueda y de la candidata del BNG, Ana Pontón, acaparan la mayoría de carteles repartidos por autobuses o banderolas. “No nos veréis en muchas farolas ni en muchos medios de comunicación”, reconocía Lois esta mañana. “Los medios hegemónicos nos dan como perdidos. Pero las políticas valientes de transformación tienen una experiencia y una garantía de cumplimiento. Esto no va de palabras sino de hechos, ni de grandes épicas ni de cambiar un presidente por una presidenta. Va de políticas transformadoras y progresistas”, sostuvo Lois en la mañana de este jueves.  “Es una campaña difícil. Lo supimos desde que Rueda decidió convocar las elecciones en el Entroido [el carnaval], porque pensaba que los gallegos y gallegas íbamos a distraernos. Que no nos íbamos a tomar estas elecciones en serio y que las íbamos a tomar como un trámite”, reconoció Díaz más tarde, en el mitin de la tarde. “No solamente los gallegos y gallegas no nos las tomamos como trámite sino que hemos dado un paso para adelante y hemos dicho que queremos cambio en la Xunta”, opuso después. Los efectos de esas dificultades se han dejado notar en los actos de este jueves. Por la mañana, en la universidad, el aforo quedó completo pero las butacas superaban por poco el centenar. Y por la tarde, en el acto de Pontevedra, el acto reunía a menos gente en un escenario en el que se podían ver butacas libres. "Lo hemos demostrado en las generales, en las municipales, pero es verdad que cuando tenemos que ir a votar en las autonómicas damos un paso atrás. Pero hemos demostrado el pasado 23 de julio que la lección democrática más importante es vencer a la resignación", volvió a defender Yolanda Díaz este jueves para tratar de animar a su potencial electorado en esta recta final. El viernes, Díaz volverá a acompañar a Lois en un acto en Vigo, la ciudad más poblada de la comunidad. Y para el cierre de la tarde, la coalición se volcará con la presencia de la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau, Urtasun y la propia Díaz parra arropar a Lois y a Sarmiento en el hotel Palacio del Carmen de Santiago de Compostela.

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Empieza el barro

No parece muy estético que Rueda estuviese en la Feira do Cocido en Lalín justo cuando en Santiago tenía lugar una manifestación contra el deterioro de la sanidad pública. ¿Tenía tanta prisa por el cocido? O bien, ¿no debería haber estado preparando el debate del día siguiente? Todos podemos entender el amor por el lacón con grelos, pero ¿tenía que ser ese día? Pero el PP es así. Tiene estas cosas de arrogancia implícita. Que, por otra parte, remiten a una lógica de fondo. ¿Por qué motivo decidió el PP convocar las elecciones justo en el Entroido -Carnaval-, entre grelos y filloas? Para que fuesen un trámite y pasasen todo lo desapercibidas posible. El PP sabe, o intuye, que se están estrechando su base social, su credibilidad y su legitimidad. Este dato de una encuesta les preocupa: "La modalidad de gobierno preferida entre la población general es una coalición entre el BNG, el PSdeG y otras fuerzas de izquierdas (41,6%), seguida de un ejecutivo del PP en solitario (30,7%)". A Rueda le resulta difícil enunciar algún logro de su gobierno. No es raro. Pero es algo más: mientras Galicia se hace más plural, el PP se hace más hosco y agresivo. Más amigo de la bronca, más Abascal. Puede parecer una anécdota, pero el viejo Baltar iba a todos los entierros de la provincia: practicaba un paisanaje activo (¿qué será de las redes de los Baltar?). Los nuevos líderes y conselleiros del PP son una generación de autómatas sin estilo ni gracia. Además de que nadie los conoce ni sabe si hacen algo. Así que se trataba de no llamar la atención. Menos, claro, Feijóo en el papel de Makinavaja sacando la faca hiperbólica en todas las esquinas. Fuese como fuese, vino el CIS y vino el debate. La Voz de Galicia tituló después de la hecatombe de Rueda "Mucha política y poca sociedad" como forma de descalificar el debate. Un comentarista afirmaba que los debates no cambian el voto contra la evidencia empírica. Otro, que dos semanas en una campaña son todo un mundo. Había que salvar al soldado Rueda. Por cierto, el periódico coruñés no hizo su habitual encuesta sobre quién había ganado el debate. En fin. Tal vez el PP pierda. Tal vez. Así que empieza el barro. Hay que evitar esa posibilidad. Me abstengo de recordar las bajezas de la campaña de 2009. Pero usted, lector, consulte la hemeroteca o haga memoria, please! En los próximos días puede que Ana Pontón se vea acusada -seamos imaginativos- de subirse a un yate con Amancio Ortega, por decir algo, o de imponerle el gallego a su propia hija. En el caso de Besteiro, podría optarse por la modalidad del lujo asiático atribuido a Touriño: seguro que se compró un coche eléctrico o un Philip Stark. Y Marta Lois, Marta Lois... ya se nos ocurrirá algo. Por su puesto, etarras, separatistas y golpistas, todos. La farlopa ni mentarla. Atentos a la pantalla...

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Marta Lois: "Si el PP pierde el gobierno en Galicia, Feijóo tiene los días contados"

Las elecciones autonómicas del 18 de febrero en Galicia van a ser la primera gran cita electoral de Sumar tras las generales de julio de 2023. El movimiento liderado por Yolanda Díaz se juega la consolidación en el panorama político. Su candidata a la Xunta, Marta Lois (Vigo, 1969) tiene como objetivo no solo entrar en el Parlamento, sino ser una de las piezas de un hipotético gobierno de izquierdas que ponga fin a un ciclo de 15 años del PP al frente del gobierno autonómico. "Para que haya un gobierno del cambio, o es a tres o no será", dice, poco después de conocer una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que abre la posibilidad de que las fuerzas de izquierda superen los 38 diputados que marcan la mayoría absoluta (a Sumar le da opciones de lograr uno). En ese escenario, sostiene que "no se entendería" nada que no fuese un pacto entre BNG, PSdeG y Sumar. Lois, que dejó la portavocía en el Congreso que había asumido apenas medio año antes para regresar a Galicia, insiste en que para pensar en un cambio es necesaria una elevada participación en las elecciones autonómicas –tradicionalmente, en la comunidad es menor en esta cita que en las generales–. Contra los avisos por la posible fragmentación del voto derivada de las varias opciones de izquierda, la candidata de Sumar sostiene que "esto no va de concentrar el voto, sino de expandirlo". Al candidato del PP y presidente "no electo", Alfonso Rueda, lo ve "sin nada que ofrecer" y al jefe de filas de los populares en España, en una posición débil si la formación conservadora no retiene la Xunta: "Puede tener los días contados en la oposición en el Congreso y en el PP". ¿Con qué impresiones salió del debate a cinco en la televisión pública de Galicia? En nuestro país los debates en la radio y la televisión públicas siempre son una cuestión bastante excepcional. Debería haber muchísimos más y las gallegas y gallegos deberían poder escucharnos y saber cuáles son nuestras propuestas. Pero hay uno solo. El PP instrumentaliza la radiotelevisión pública. En el debate se evidenció que hay una alternativa a estos 14 años de parálisis del PP. Vi a un Rueda nervioso, incómodo y sin propuestas de futuro, como si fuese a remolque de nuestra sociedad civil gallega, que empuja para que se muevan los marcos y tengamos esperanza. Y vi que hay fuerzas del cambio. Y que para que haya ese cambio Sumar Galicia necesita jugar un rol potente. Por eso insistimos en que se necesita mucha participación. Ese cambio solo puede ser con un gobierno a tres en el que esté Sumar, a quienes se nos conoce por las políticas transformadoras y valientes que muchas veces el PSOE no haría si no estuviese Sumar. Queremos hacer lo mismo en Galicia. Y en el caso del BNG, ¿cree que tampoco haría esas políticas sin Sumar? Comenté ya que algo que lamento es que en su día [el BNG] no votó a favor de la reforma laboral y de otro tipo de medidas importantes del escudo social, a veces por cierta toma de posición demasiado rígida sobre las políticas que entiende que no se hacen exclusivamente en Galicia. Pero estoy convencida, y yo tengo esa capacidad de diálogo y de llegar a acuerdos, de que con el BNG y con el PSdeG tenemos que llevar a cabo una agenda progresista, valiente y transformadora. Espero que sí. ¿Cómo de cerca ve el cambio y cómo de cerca que ese hipotético gobierno sea a tres? Para que haya un gobierno del cambio, o es a tres o no será. Las encuestas y todos los balances politológicos de las últimas semanas indican que necesitamos una movilización del voto progresista alta. Hay que mirar un poco atrás, al 23 de julio [fecha de las generales de 2023], para que los gallegos y gallegas recuerden que hubo una mayoría progresista. Todos los estudios dicen que esto no va de concentrar el voto, sino de expandirlo, de conseguir que ningún voto progresista se quede en casa. En ese sentido, la garantía del voto progresista es Sumar. Las encuestas dicen que siete de cada diez gallegos y gallegas quieren cambio. Sumar tiene que estar en ese cambio. Si no, no dan las cuentas. Según las encuestas, Sumar está lejos de lograr representación en Lugo y Ourense. ¿Valoraron no presentarse en esas provincias para no dispersar el voto ahí? Creo que, cuando uno se presenta a las elecciones, se presenta para todo el país. Y, cuando lleva un programa ambicioso y transformador, como llevamos en Sumar Galicia, las políticas son para aplicar en el conjunto del país. No sería justo ni coherente que a los gallegos de Lugo y Ourense les dijésemos: "No nos vamos a presentar en el conjunto del país". Ya solo por eso no sería ni razonable ni entendible que no estuviésemos. Si después del 18 de febrero dan las cuentas, ¿qué condiciones irrenunciables pondrá Sumar? ¿Pediría entrar en el Gobierno? Hay que esperar al 18 de febrero. Estoy detectando ilusión y esperanza y, si hay ese cambio, hay que sentarse y negociar. Claramente, yo quiero gobernar y tengo experiencia de gestión. Lo que es irrenunciable es una agenda social transformadora y recuperar los servicios públicos de nuestro país. El debate no es si subir o bajar impuestos, sino a quién. Sumar Galicia lo tiene muy claro: subírselos a los millonarios y no subírselos a la mayoría de los gallegos, que son trabajadores y pequeños empresarios. También queremos ser vanguardia en la reforma y la reducción de la jornada laboral. Y quizás lo más importante para nosotros es la vivienda. Si hay un problema que en este momento está causando mucho sufrimiento, mucho aplazamiento de la vida, es que la gente joven se encuentra con unos precios de los alquileres imposibles. Después de Catalunya, quiero que Galicia sea el país que le ponga tope al precio de los alquileres, que declare zonas tensionadas y que ordene y regule las viviendas de uso turístico. ¿Hay algo que ponga en duda un acuerdo en la izquierda si suma? Yo no contemplo ese escenario. Contemplo un escenario de gobierno con PSdeG, BNG y Sumar. Las políticas en el ámbito laborista de Sumar en el Estado mejoraron mucho la situación, sobre todo la de las mujeres. La subida reciente del salario mínimo va a beneficiar a 136.000 mujeres en Galicia. Esas políticas y otras más que tienen que venir las quiero hacer en este gobierno. No se entendería que no hubiese ese acuerdo a tres, que ese ejercicio indiscutible de políticas útiles y valientes no se haga aquí. Sumar Galicia es una fuerza feminista, verde, laborista. Lo llevamos en el programa. ¿Se entendería que Sumar Galicia estuviese fuera de ese gobierno a tres si hay cambio? Creo que no. Y en ese caso, ¿qué competencias querría Sumar? Tuve, durante un tiempo importante de cambio en nuestro país entre 2015 y 2019, competencias en igualdad [en el gobierno local de Santiago con Compostela Aberta]. Tengo trayectoria en ese campo tanto en mi trabajo profesional como en las políticas. Dicho esto, a mí también me interesan todas áreas que tienen que ver con economía social y agenda social. Las encuestas coinciden en pronosticar una caída del PP, aunque, en general, reteniendo la mayoría, pero el último estudio del CIS plantea la posibilidad de un gobierno de izquierdas. ¿Por qué se abre ahora la posibilidad de cambio de ciclo político en Galicia? Rueda es un presidente no electo que hereda todas las políticas regresivas de Feijóo, que no tiene nada que ofrecer. Se sigue sirviendo de Galicia, pero a Galicia ya no le vale el PP. No tiene proyecto ni de presente ni de futuro, pero sí tiene una carta de privatización de servicios públicos esenciales. Este momento no viene solo. Hubo un 23 de julio en el que, cuando nadie lo creía y había estudios electorales que decían que iba a ganar la derecha con la extrema derecha, las mujeres paramos eso. Y paramos en Europa a la extrema derecha. Y creo que las mujeres y los jóvenes vamos a parar al PP en Galicia. Es tiempo de decir "ya basta, queremos esperanza". Ustedes aseguran que hay un electorado que se moviliza con Sumar pero no con otras opciones políticas. ¿Cuál es ese electorado específico? Sumar Galicia es una fuerza política nueva y que está construyendo futuro, pero tiene una característica: no le pedimos el carnet a nadie. Tampoco le exigimos ningún tipo de pedigrí político. Lo que colocamos delante de todo es la forma de entender la política, que tiene que ser a través del diálogo y de llegar a acuerdos. Si estás en un acuerdo de gobierno tienes que negociar [partiendo de tu programa] y llegar a puntos de encuentro. No nos gusta la bronca por la bronca, la confrontación, las palabras gruesas. Otra característica que nos diferencia, diría que especialmente del PSdeG y, en algunos aspectos, también del BNG, es que somos una fuerza política ambiciosa y no nos vale con mantener el statu quo ni vivir de rentas de políticas sociales que se hayan podido hacer con anterioridad. Queremos siempre ir más allá. Son las características de Sumar Galicia: ambición y capacidad de construir un acuerdo a tres virtuoso. Somos el cemento para un gobierno progresista en Galicia. Si el PP pierde la mayoría absoluta y la posibilidad de gobernar, ¿cree que Rueda se quedará en la oposición? Creo que en ese test el PP siempre encuentra puertas, paraísos, espacios para perdedores. ¿Y qué futuro le ve a Feijóo si el PP pierde el gobierno en Galicia? Creo que, en ese escenario, Feijóo puede tener los días contados en la oposición en el Congreso y en el PP en España. Usted dimitió de su puesto en el Congreso. Xosé Ramón Gómez Besteiro, el candidato del PSdeG, todavía no lo hizo. ¿Qué opina? No lo entiendo. En estas elecciones hay que estar al 100% para que haya un cambio histórico en este país. Le diría que reflexione sobre si el PSdeG y él, como candidato, están queriendo que haya ese cambio histórico o están queriendo ir al ralentí por alguna razón que desconozco. Alberto Núñez Feijóo tiene caravana propia, Pedro Sánchez ha visitado Galicia ya en precampaña y en campaña y Yolanda Díaz también va a viajar en más ocasiones. ¿Se está colando mucho la política nacional en la campaña gallega? En el caso de Yolanda Díaz, se ha implicado mucho y ha estado acompañándonos -y está- en todo lo que puede. Creo que es importante que también desde el ámbito estatal se identifique que estas elecciones en Galicia son importantes porque el 23 de julio, cuando nadie lo creía posible, fuimos capaces de parar a Abascal con Feijóo. Y ahora tenemos que ser capaces de parar al PP. Y, si Sumar está fuerte, Rueda cae. ¿Por que en Galicia no llegó a haber un acuerdo con Podemos [La formación morada decidió en una consulta a las bases no presentarse conjuntamente con Sumar]? Habría que preguntarle a esta fuerza política cuál es la deriva. Creo que Sumar Galicia hizo lo que tenía que hacer en su momento, que fue trasladar una propuesta de ir conjuntamente y, a partir de ahí, Podemos tomó una decisión. Y esta y otras decisiones creo que están teniendo importantes repercusiones para ellos en términos de desmantelamiento de una fuerza política. Cada día hay más gente que no entiende que esa forma de confrontar sea la mejor forma de hacer política a día de hoy. ¿Para usted cómo fue ser portavoz? ¿Cómo fue la ruptura con Podemos en el grupo parlamentario? Hacia fuera fue una responsabilidad muy grande y un honor: un grupo plurinacional, con tantas fuerzas... Y hacia dentro fue poco tiempo, pero suficiente para darme cuenta de que mi labor dejó una semilla, en el sentido de que siempre antepuse la necesidad de que haya cohesión. Puede haber debates internos, pero hay que remar juntos. Es uno de mis lemas políticos, que creo que las diferencias y el pluralismo son la esencia de cualquier grupo de izquierda progresista, pero también lo es cohesionar e ir todas a una. Pudo haber momentos más agridulces o grises, con la salida unilateral de Podemos, pero más allá de eso me quedo con un trabajo que creo que estuvo bien, que ayudó a ordenar y a cohesionar el grupo. Me siento orgullosa. ¿Hay posibilidad de recorrer un camino de vuelta con Podemos y con su entorno? Sumar Galicia mira al futuro. Tenemos un programa muy pensando en la gente. La política tiene que estar para la gente, no para la vida interna. No tengo ninguna bola de cristal, pero Sumar Galicia emprendió su propio camino ya con la responsabilidad de trabajar para las gallegas y los gallegos y no para andar dando vueltas con cuestiones partidarias, muchas de las cuales hacen mucho daño. La gente está cansada.

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Rueda tropieza en el debate y permite visibilizar una alternativa de izquierdas encabezada por Ana Pontón https://www.eldiario.es/galicia/rueda-tropieza-debate-permite-visibilizar-alternativa-izquierdas-encabezada-ana-ponton_1_10897960.html Luís Pardo #CRTVG-CorporaciónRadioyTelevisióndeGalicia #PSdeG-PartidodosSocialistasdeGalicia #BNG-BloqueNacionalistaGalego #JoséRamónGómezBesteiro #EleccionesGalicia2024 #PP-PartidoPopular #AlfonsoRueda #AnaPontón #MartaLois #Podemos #Sumar
Rueda tropieza en el debate y permite visibilizar una alternativa de izquierdas encabezada por Ana Pontón

"Mi intención es que hoy quede claro de qué tratan estas elecciones: la confrontación entre un gobierno que funciona y un multipartito que compiten entre ellos". Alfonso Rueda -"presidente no electo", como le recordó Marta Lois- abría y cerraba el debate y quiso dibujar el marco desde el primer momento. La verdad es que el formato, en la única confrontación que aceptó, le ayudaba: él, en solitario, contra cuatro partidos de izquierda. Sin embargo, según iban pasando a los minutos, quedó claro que en el plató de la TVG lo que se estaba jugando era un cara a cara imperfecto: Rueda frente a Ana Pontón, la candidata del BNG y, según las encuestas, la que liderará un ejecutivo de izquierdas si el PP pierde la mayoría absoluta, una posibilidad a la que el CIS -"el CIS de Tezanos", según la televisión autonómica- daba poco antes muchas posibilidades. Los espectadores de la TVG tuvieron la oportunidad durante algo más de dos horas de escuchar hablar de asuntos que nunca antes habían encontrado hueco en los Telexornais. Empezando por la propia situación de manipulación informativa denunciada desde hace casi siete años por los trabajadores. El socialista Besteiro fue el único de los candidatos de la oposición que no mencionó la "vampirizacion" del ente por parte de los populares. Hasta Rueda, con el argumento habitual, respondió haciendo mención a los niveles de audiencia. Como cuando el PP valenciano defendía que Francisco Camps era inocente de cualquier acusación porque tenía mayoría absoluta. Aunque el debate empezó tranquilo, sin ritmo, casi podríamos decir que soso, comenzó a crisparse al hablar del idioma. Pontón señaló que cada presidente del PP tiene una foto que lo persigue. "La de su predecesor era en un barco, la suya en una manifestación con los sectores más ultra en contra de la lengua gallega. ¿Sigue detrás de la pancarta?", le preguntó a Rueda tras afirmar que uno de cada tres alumnos finalizan la educación obligatoria sin dominar el gallego. Tras varios segundos de incómodo silencio, ése fue el momento en el que Besteiro perdió los papeles. Literalmente. Cayeron al suelo con estruendo, mientras Rueda se recuperaba y retaba a Pontón a aclarar si llevaba en su programa el monolingüismo en la enseñanza. Pontón tampoco le respondió. Como ese amigo que intenta poner paz en una bronca, Besteiro -con sus folios de nuevo sobre el atril- trató de mediar. "Reconozca que lo hizo mal, que se equivocó cuando mandó votar en contra del uso del gallego en el Congreso". No funcionó. Los dos volvieron a enzarzarse en el último turno del popular, el que cerraba el bloque de políticas sociales. "Ante esas mentiras no me puedo contener", zanjó Pontón tras la reprimenda de los moderadores. Rueda debió de pensar que había hecho presa, así que regresó de la publicidad -cuando tocaba hablar de modelo institucional y pactos- leyendo el programa del BNG que habla de inmersión lingüística y una enseñanza "completamente en gallego" y ya cogió carrerilla. Lo siguiente, foto en mano, fue acusar a los nacionalistas de manifestarse "por la liberación de los presos etarras que asesinaron a gallegos", lo que provocó la indignación de Pontón: "Lo único que nos está mostrando es su desesperación". Y en esa deriva, lo siguiente era, claro, la amnistía. "De todo esto quiero liberar a Galicia, claro que hay que hablar de España", continuó el popular antes de encontrar una réplica de la nacionalista que no hubiese desentonado entre los diálogos políticos de Aaron Sorkin. "Su gestión no se sostiene. ¿Es Cataluña quien le aumenta la listas de espera a los gallegos? No, es usted, señor Rueda. ¿Es Cataluña quien hace que tengamos que aumenta que tengamos más deuda con peores servicios? Es usted, señor Rueda. Es Cataluña la que hace que tengamos menos empleo industrial? Es usted, señor Rueda. Es un presidente que no tiene proyecto ni ilusión por este país". Pero no hizo mella. Rueda llevó ese discurso, incluso, a su minuto de oro: "Si quieres un presidente que te engañe, no me votes; si quieres un presidente que te quite lo tuyo para dárselo a los independentistas, no me votes". La guerra de las cifras y los datos El debate había empezado mucho más calmado, con Rueda introduciendo otro de los mantras de su campaña: los bulos. "Se propondrán muchas cosas que simplemente no son realizables y cifras que no son verdad". Y para demostrar que tenía razón, él fue el primero en hacerlo. Insistió, una vez más, en algo que repite casi a diario desde el acuerdo de investidura entre el PSOE y los partidos independentistas: que la condonación de la deuda de Cataluña le costará 400 euros a cada gallego. Incluso a los bebés. "Yo quiero que a Galicia se le condone la deuda bajo los mismos criterios que a Cataluña. Sus compañeros de otras comunidades lo van a aceptar", le echó en cara el socialista Gómez Besteiro, por cierto, uno de los negociadores de esos acuerdos, y quien parecía encontrarse cómodo en su papel de escudero de Pontón. "Es más cómodo hablar de Cataluña que explicarle a os gallegos que triplicaron la deuda mientras recortaba en sanidad y educación", le achacó Ana Pontón, poco antes de lanzar el primer intento de fact checking con el popular a cuenta de la caída en la tasa de inversión. "Son sus datos. Si quiere, mañana diga sitio y hora y comprobamos si son así o no". No parece que vayan a quedar, finalmente. Pudieron ser los nervios, pero Rueda empezó liándose sobre si había que reducir o eliminar el impuesto de sucesiones. Tardó un buen rato en darse cuenta de que el pretendido ataque a Sumar por proponer recuperarlo lo estaba contando al revés, así que su propuesta estrella en el bloque económico quedó algo diluida. Mientras, BNG y PSOE se ponían de acuerdo en echarle en cara falta de ambición. Uno decía que 11.000 niños están sin pediatra, el otro que son 122 ayuntamientos. También se marcaron diferencias. Lo hizo, por ejemplo, Marta Lois, criticando al Bloque su oposición a la reforma laboral, pero no hubo la confrontación que esperaba Rueda. Y eso que trató de provocarla, por ejemplo, en torno a la energía eólica. Pero esa "intención" que manifestó en su primer turno no funcionó: todos parecían tener claro quién era el rival a batir e, incluso, en un paso más, el rol de cada uno en esa disputa. Y en medio de todo esto, los intentos de Lois y Faraldo -Rueda incluso llegó a cambiarles el apellido- por encontrar un espacio. La candidata de Sumar trató de hacerlo presumiendo de los logros en materia laboral de Yolanda Díaz y abriendo antes que nadie la mano a un pacto a tres con BNG y PSOE para lograr un cambio. "Mi hija y mi hijo no conocen otro gobierno que el del PP". A Sumar, las encuestas le dan alguna opción de conseguir entrar en el Parlamento. A Podemos, ninguna. Pese a eso, su candidata Isabel Faraldo, se esforzó por presentarse como la "verdadera izquierda". Atacó con dureza la gestión de la Xunta en la crisis de los pellets, hizo causa con la planta de aluminio de Alcoa, emparentó en un lapsus al candidato popular con la actriz Belén Rueda y acabó pidiendo el voto porque ella es "como tú". Como ese espectador de la TVG que, una vez cada cuatro años, tiene durante 120 minutos una ventana abierta al mundo real.

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Sumar afronta en Galicia su primera prueba electoral tras el 23J

Después del 23J, la entrada en el Gobierno y la ruptura con Podemos, Sumar afronta su primer reto electoral en apenas dos semanas. Las elecciones gallegas serán un test inicial para la formación de Yolanda Díaz, que juega en casa y ha colocado como candidata a la exportavoz parlamentaria Marta Lois. La coalición, en la que concurre Esquerda Unida, pelea por entrar en A Coruña y en Pontevedra. Si lo consigue, podrá defender que ha logrado revertir la tendencia negativa que dejaron los comicios de 2020 en los que la candidatura Podemos-EU-Anova no sacó ningún escaño. Pero si se queda fuera del parlamento gallego encajará un primer tropiezo para el proyecto político estatal. Las perspectivas de partida no son las mejores para la coalición en Galicia, formada por Movimiento Sumar (el partido instrumental de Yolanda Díaz) y Esquerda Unida. La mayoría de las encuestas les sitúan por debajo del 5% necesario para conseguir al menos un escaño en alguna de las cuatro provincias en liza. El Centro de Investigaciones Sociológicas les colocó en su último sondeo con un 3,5% general, aunque en una horquilla de 0-2 escaños porque en A Coruña o Pontevedra podrían estar más cerca de llegar al umbral mínimo. Parte de ese puñado de votos que necesitan para superar la barrera del primer escaño se podría ir a Podemos, a quien las encuestas aventuran un mal resultado después de que los inscritos del partido decidieran ir en solitario y no firmar el pacto de coalición al que había llegado la dirección.  La situación está muy lejos de parecerse a la de las elecciones de 2012 y 2016, cuando la izquierda no nacionalista aliada con Anova, la escisión del BNG liderada por Xosé Manuel Beiras, se llegó a situar primero con 11 y luego con 14 escaños, convirtiéndose en la referencia de la oposición. Aquel espacio –primero AGE y luego En Marea–, para cuya construcción fue fundamental Yolanda Díaz, fue sumiéndose en batallas internas que lo desgajaron y provocaron que, cuatro años después, la coalición de Podemos-EU-Anova se quedase con poco más de un 3% de los votos y desapareciese del parlamento.  A partir de ahí comenzó la negociación en busca de la unidad hace apenas unos meses. Sumar, recién llegada a ese territorio, aspiraba a una candidatura que aunase de nuevo los rescoldosos de ese espacio y sentó en una mesa a la Anova de Martiño Noriega, Podemos y Esquerda Unida. Los primeros rechazaron ir en coalición y terminaron pidiendo el voto para el BNG y los segundos alcanzaron un preacuerdo que no pasó el filtro de los inscritos del partido. Pocos días antes de la votación, el fundador de Podemos Pablo Iglesias había publicado un editorial en sus medios en el que consideraba que lo mejor que podía hacer su partido era retirar la candidatura y pedir el voto para los de Ana Pontón. Una vez aclarado el escenario, Sumar tuvo que pensar en su cabeza de lista. Después de recibir el 'no' de Noriega, Yolanda Díaz insistió a Marta Lois para que asumiese el reto, pese a que esa decisión suponía que la gallega debía abandonar la portavocía del grupo en el Congreso de los Diputados y obligaba a la coalición a pensar en un sustituto. Lois aceptó finalmente y ha tratado desde entonces de aprovechar los focos nacionales para dar a conocer su figura en Galicia e intentar dar un enfoque nacional a los problemas del territorio, como ocurrió con la crisis de los pellets hace unas semanas.  Sumar ha apelado desde entonces a una premisa sencilla para tratar de captar voto útil. Si entra Lois, sale Alfonso Rueda, presidente de la Xunta y candidato del PP. El análisis que hacen en la coalición es que su entrada en Pontevedra y A Coruña arrebata matemáticamente un escaño al Partido Popular y pone en peligro su mayoría absoluta.  Con todo, desde Sumar apelan al recuerdo de lo que ocurrió el 23J, cuando las encuestas daban una victoria clara de la derecha que finalmente no terminó ocurriendo, entre otras cosas por el aguante de Sumar, que no cayó como también anticipaban algunos sondeos. Precisamente el lema de campaña ‘Farémolo, fixémolo’ (Lo hicimos, lo haremos), trata de evocar el momento de la campaña del verano que permitió que se pudiese revalidar el gobierno progresista. La coalición quiere centrar la campaña en un nicho muy concreto de votantes. La participación en las autonómicas suele bajar con respecto a las generales y en ese porcentaje de gente que se queda en casa y no sale a votar, Sumar ve un filón para movilizar y tratar de rentabilizar voto. No se trata de tratar de robar apoyos a otras formaciones de la izquierda, simplemente interpelar a personas que votaron a la coalición en las generales, donde sacaron dos escaños, y que en este tipo de comicios prefieren quedarse en la abstención.  Los ministros entran en campaña Para tratar de movilizar a esos votantes, Sumar se volcará en la campaña con actos de todos los ministros de la coalición. Este mismo sábado, Yolanda Díaz viaja a Ferrol para dar un discurso allí junto al nuevo portavoz parlamentario, Íñigo Errejón. Esa ciudad está a escasos kilómetros de distancia de su Fene natal y fue allí donde inició su carrera política. Como cabeza de lista de Esquerda Unida quedó en tercera posición y se convirtió en primera teniente de alcalde en un gobierno de coalición con el PSOE.  Además, Díaz participará en hasta cuatro actos de una campaña que estará centrada en Pontevedra y en A Coruña, toda vez que en las provincias del interior las posibilidades de sacar escaño son remotas. También participarán el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que irá un par de veces; la de Infancia y Juventud, Sira Rego; y el de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy. Mónica García estuvo este viernes en un acto con Marta Lois. La importancia de estas elecciones es capital para Sumar, que afronta su primera prueba desde el 23J. Las elecciones tienen además cierto valor simbólico porque se celebran en la tierra de Yolanda Díaz. Las gallegas son las primeras de las tres que se darán durante esta legislatura y en la coalición esperan ir a más: que la entrada de Lois en el Parlamento sea un primer paso para consolidarse después en las vascas y lograr un buen resultado en las europeas. Todo en un momento en el que la coalición trabaja para construir una estructura más amplia, en la que estén incorporados el resto de partidos con mecanismos democráticos pero en la que la propia herramienta de la vicepresidenta segunda tenga protagonismo. La primera asamblea de Sumar se celebrará el 23 de marzo y seguramente los resultados electorales influyan en la manera en la que todos los partidos que orbitan alrededor de la coalición afronten el proceso de unidad de los próximos meses.

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Ana Pontón regresa a su aldea para lanzar la campaña con las expectativas más elevadas de la historia del BNG https://www.eldiario.es/galicia/ana-ponton-regresa-aldea-lanzar-campana-expectativas-elevadas-historia-bng_1_10891053.html Daniel Salgado #PSdeG-PartidodosSocialistasdeGalicia #BNG-BloqueNacionalistaGalego #JoséRamónGómezBesteiro #EleccionesGalicia2024 #PP-PartidoPopular #AlfonsoRueda #AnaPontón #MartaLois #Política #Galicia
Ana Pontón regresa a su aldea para lanzar la campaña con las expectativas más elevadas de la historia del BNG

Las encuestas publicadas insisten en dibujar un mismo escenario en Galicia de cara al 18 de febrero: el PP baja, el BNG sube y el PSOE se estanca. Sobre las formaciones menores hay disparidad de pronósticos. Lo volvieron a hacer este viernes, primer día de campaña, Sondaxe en La Voz de Galicia y EM-Analytics en Nós Diario. Los conservadores aún retienen la mayoría absoluta pero el ascenso de los nacionalistas continúa. El CIS incluso abre la puerta a que encabece un gabinete de izquierdas alternativo al PP. Su líder y candidata a la presidencia de la Xunta, Ana Pontón, regresó hoy a su aldea natal, Chorente, en Sarria (Lugo), para lanzar la carrera hacia las urnas con las expectativas más elevadas de la historia del nacionalismo gallego. “Estas elecciones van de Galicia y los gallegos, no de batallitas madrileñas”, proclamó desde la cocina de la casa de sus padres. Su madre estaba al cargo de la explotación ganadera familiar y su padre, emigrado hasta los 30 años, trabajó después en una cementera de la zona. La agricultura y la ganadería son centrales en la comarca. Pontón aprovechó su visita para hablar del programa nacionalista para el rural, de la necesidad de fijar población a través de la dotación de servicios, de la movilización de la superficie agraria útil o el apoyo a la industria transformadora de los productos del campo. También de establecer compra pública de alimentos de proximidad para hospitales, comedores escolares o centros sociales. Y el mensaje nuclear de su discurso en las últimas semanas: "Se nota que hay ganas de cambio. En Galicia, este año la primavera comienza el 18F". Dos horas antes, había asistido al primer debate electoral, en la Cadena Ser. También José Ramón Gómez Besteiro, el aspirante del Partido Socialista. Alfonso Rueda, en cambio, prefirió no hacerlo. “La agenda del presidente y candidato es complicada”, lo justificó su sustituto ante los micrófonos, el portavoz parlamentario del PP Alberto Pazos. En realidad no tanto: el debate comenzaba a las nueve de la mañana y su primer acto agendado era a las 10.15, una reunión con estudiantes en las que repitió una promesa, la matrícula gratis en la universidad, contra la que su partido votó en repetidas ocasiones en la Cámara gallega cuando lo propuso la oposición. El caso es que envío a Pazos a la Ser y este no tardó en dar la razón a Pontón. Amnistía y Pedro Sánchez. Rueda tampoco ha confirmado si acudirá a Televisión Española, el primer canal en ofrecerse a los candidatos. Sí lo han hecho la nacionalista y Besteiro. El presidente gallego no quiere jugar fuera de casa y casa, para él, es la Corporación de Radio e Televisión de Galicia (CRTVG). Tan casa es que la Junta Electoral la ha obligado a ampliar la cobertura electoral hasta igualar la de 2020 y dar más aire a una campaña que al PP gallego le interesa a poco volumen. La TVG, además, ha diseñado un debate a medida de la estrategia electoral del PP, en la que habrá cuatro fuerzas a la izquierda y solo una a la derecha, a pesar de que los sondeos ofrecen posibilidad de escaño a Democracia Ourensana, los populistas de derechas del alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome. A este Rueda sí se presentará. Tampoco lo hará en elDiario.es, la que ha negado una entrevista. Mientras, el presidente gallego hace oposición al bipartito. Al de Madrid entre PSOE y Sumar y al de Galicia, que gobernó la comunidad entre 2005 y 2009 con el socialista Emilio Pérez Touriño como presidente y el nacionalista Anxo Quintana como su segundo. A este, diana habitual de sus ataques en las sesiones de control parlamentario, lo presentó en la pegada de carteles del jueves como la amenaza a la que se enfrentan los gallegos si el PP pierde las elecciones. Su antecesor, Núñez Feijóo, también habló sobre los “multipartitos” y la estabilidad desde un micrófono en Pedrafita do Cebreiro, en la frontera con Castilla y León. Allí se enredó con el viaducto caído de la A6 y acabó lanzando, tal vez involuntariamente, una acusación contra el Gobierno gallego de su propio partido: “Me gustaría saber si la Generalitat catalana iba a aceptar que la principal arteria de conexión de Cataluña con el resto de España llevase dos años y medio cortada. Seguro que no”. Besteiro promete la universidad gratuita El candidato socialista optó por abrir su campaña en la misma área que Rueda, la educación. Y si este proclama ahora medidas a las que el PP se ha negado sistemáticamente durante legislaturas, Gómez Besteiro se ha comprometido a recuperar algunas de las que en su día puso en marcha el bipartito. La gratuidad de los libros de texto, por ejemplo, que Feijóo fulminó nada más hacerse con la presidencia de la Xunta en 2009. Además, anunció tras reunirse con los rectores de las tres universidade, si gobierna las matrículas universitarias en grados y masters serán gratuitas. Cifró el coste presupuestario de la inicitiva en 22 millones de euros. Sumar, que pegó los primeros carteles de su campaña en Cangas, localidad de O Morrazo (Pontevedra), de fuerte tradición izquierdista y nacionalista, se reunió en Vigo con colectivos en defensa de la sanidad pública. A la candidata Marta Lois la acompañaron su número uno por Pontevedra, Ramón Sarmiento, y la ministra de Sanidad, Mónica García.

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Galicia encara las elecciones para decidir entre la sombra de Feijóo o la primera presidenta nacionalista

Los votantes que se estrenan el próximo 18 de febrero no recuerdan un Gobierno de la Xunta sin el Partido Popular al frente. El último presidente de izquierdas en Galicia fue el socialista Emilio Pérez Touriño, que solo estuvo un mandato y abandonó el cargo en 2009. Alberto Núñez Feijóo ganó aquellos comicios contra todo pronóstico y tras una de las campañas más marrulleras que se recuerdan. En la trastienda de todo aquello estuvo Alfonso Rueda, el candidato que aspira a revalidar la quinta mayoría absoluta consecutiva para el PP. En estos 15 años nadie ha osado discutir el poder de la derecha en la Xunta y cada cita electoral (2012, 2016, 2020) se ha acabado convirtiendo en un paseo para Feijóo. En esta ocasión no todo es como siempre. Debuta como candidato su sucesor y todas las encuestas coinciden en anotarle una caída en apoyos e incluso la posibilidad de perder la Xunta. Si eso sucede, Galicia encararía un hecho inédito: tener su primera presidenta y, además, nacionalista. La campaña electoral que ahora arranca está marcada por la bronca madrileña. Aministía, sanchismo, ETA, fachosfera son conceptos que aparecen a diario en los argumentarios de los políticos a los que esperan quince días de mítines. Feijóo encabezará su propia caravana electoral y Pedro Sánchez también, esta vez, se aplicará con constantes apariciones en actos políticos por las cuatro provincias gallegas. Pero al margen de ese ruido, lo que se juega Galicia es decidir si quiere un cambio o cuatro años más de lo mismo. El PP ha bautizado la segunda opción como "isla de estabilidad", en una campaña que la Junta Electoral ha ordenado paralizar, al entender que confunde al ciudadano y convierte en indistinguibles los conceptos Xunta de Galicia y Partido Popular. En el otro lado, el Bloque Nacionalista Galego (BNG) y el Partido Socialista claman por la necesidad de un cambio de rumbo. Las encuestas aseguran que esta vez es la candidata del BNG quien cuenta con más opciones para encabezar un eventual Gobierno de izquierdas. Sería la primera vez que la formación nacionalista consiguiese llegar a la presidencia de la Xunta, casi 42 años después de la fundación del Bloque en el frontón de Riazor, en A Coruña. Frente a ese posibilidad, el PP responde alertando de los riesgos que supondría un Gobierno multipartito, como si esa matemática que acepta la democracia fuese una línea que se escapó del control de los padres de la Constitución en el momento de redactar la norma básica de funcionamiento en España. Tan claro tiene el PP que la rival en la disputa por la silla principal del Consello de la Xunta es Ana Pontón que no hay día en el que no caiga alguna referencia a que los nacionalistas gallegos son los amigos de Otegi, otra oportunidad para meter el terrorismo en campaña tras el éxito de las últimas municipales y autonómicas. El ahora portavoz del PP en el Congreso, Miguel Tellado, fue quien más lejos llegó en esa asociación de ideas. En diciembre de 2021, cuando aún era un diputado autonómico, no dudó en relacionar directamente a Ana Pontón con el comando Barcelona de ETA. Economía Otro de los mantras del PP es su constante referencia a que solo ellos pueden ofrecerle a Galicia las bondades de la "estabilidad". A los últimos 15 años de Feijóo en la Xunta no se le conocen episodios de guerra interna, más allá de la escaramuza ourensana que ganó Baltar, hoy ya retirado de la esceena autonómica, e incluso el nombramiento de Alfonso Rueda como presidente a dedo se hizo sin que nadie alzase la voz para cuestionar la decisión. Tampoco se le conocen grandes aciertos, éxitos económicos ni políticas novedosas o reformas estatutarias. En julio de 2020 el analista Antón Baamonde escribió un artículo en este medio bajo el siguiente título: "Pero, ¿qué ha hecho exactamente Feijóo?". En su artículo Baamonde explicaba que lo mas notable en la lista de tareas cumplidas por Feijóo ha sido saber cuadrar las cuentas con una política de contención del gasto. En el debe de esa lista: la quiebra de las cajas gallegas, el fiasco del gran contrato con la petrolera mexicana Pemex, el colapso de la vieja Pescanova o el cierre de empresas como Alfageme, Poligal o Vulcano. Todo eso forma parte de la herencia que Rueda recibió de su mentor, al que ha acompañado ininterrumpidamente en todos su gobiernos, y ahora es también su propio patrimonio. Servicios públicos La hoja de servicios de la Xunta del PP en materias como la sanidad, la atención a los mayores o la educación también presenta carencias. Tras su llegada al poder en 2009, Feijóo eliminó la gratuidad de los libros de texto que había aplicado el bipartido PSOE-BNG. Ahora los populares sacan pecho con su última gran medida en materia educativa: la gratuidad de las guarderías de cero a tres años. La medida, puesta en marcha durante el curso 2021-2022, supuso dejar en manos de las privadas el control de acceso a 10.000 plazas para niños pagadas con fondos públicos. No fue el único movimiento hacia la privatización de un servicio educativo. En julio de 2021 el Partido Popular hizo uso de su mayoría absoluta para aprobar en solitario la primera universidad gallega privada propiedad de un banco. En materia sanitaria, el caso gallego es un paradigma de listas de espera en especialidades y colapso en la Atención Primaria. Resulta casi imposible dar una cifra cierta sobre la gravedad del problema y hasta los sindicatos médicos han alzado su voz para acusar a la Xunta de maquillar los datos. En este punto vuelve a aparecer la esfera privada y es que la Xunta ofrece a muchos de sus pacientes ser operados en hospitales privados. Si no aceptan, sus nombres desaparecen de las listas de espera y el reloj para las cirugías empieza a contar desde cero. Hasta las interrupciones voluntarias del embarazo se complican si quien la solicita vive en Galicia. El Gobierno de Alfonso Rueda decidió en 2023 prestar este servicio, 800 intervenciones anuales, en instituciones privadas. Nadie acudió al concurso para hacerse con el encargo. Una de las principales características de la sociedad gallega es su marcado envejecimiento y la ausencia de plazas disponibles en residencias de ancianos. Las últimas que anunció Feijóo las pagaba Amancio Ortega, pero aún así el Gobierno gallego decidió desentenderse de su gestión y volver al mercado en busca de un empresario interesado en el negocio. No fue la primera vez que el fundador de Inditex pagó por servicios impresdindibles que después acabaron gestionados por manos privadas. Ese fue el caso de los 17 millones que Inditex abonó por unas avanzadas máquinas para el tratamiento del cáncer. La Xunta recibió el generoso regalo y no tardó en dejarlo, una vez más, en manos privadas. Gestión Pese a esa constante costumbre de subcontratar responsabilidades el PP de Alfonso Rueda no duda en sacarle brillo a la misma medalla con la que Feijóo se presentó en Madrid: una supuesta destreza política para la gestión. El traje de "buen gestor" con el que el líder del PP encaró sus primeras semanas en Génova duró lo que la prensa madrileña tardó en enfocar la vista para mirarle de cerca. Ahora Rueda tiene por delante un examen similar ante los electores llamados a las urnas el próximo 18 de febrero. Frente a un proyecto que parece cincelado en piedra y poco dado a los cambios, Bloque Nacionalista y PSOE se ofrecen como capaces de construir una nueva Galicia. Los mensajes de la izquierda abogan por la reducción de las listas de espera en Atención Primaria a 48 horas efectivas desde la primera llamada (PSOE) o un incremento de 12.000 viviendas públicas para favorecer la emancipación de los más jóvenes (BNG). La candidata nacionalista se presenta como la llamada a liderar ese cambio frente a un Xosé Ramón Gómez Besteiro que insiste en sus opciones, que ninguna encuesta pronostica, de ser la segunda fuerza en votos. Ninguno de los dos candidatos ha abordado por ahora el asunto mollar que les vincula: si el PP pierde la mayoría estarán obligados a entenderse y, quién sabe, si a pactar con Sumar, en caso de que la formación de Yolanda Díaz obtenga representación parlamentaria. Medios de comunicación Además de lo anterior, si hay una marca de la casa que defina el poder del PP al frente de la Xunta en estos 15 años esa es la que se relaciona con su control casi absoluto de los medios de comunicación públicos y privados. En cuanto a los primeros es bien conocido la tormenta constante que azota a los trabajadores que osan discutir la línea política de la CRTVG, absolutamente alineada con los intereses del PP. El colectivo "Defende a Galega" lleva más de cinco años luchando para denunciar la manipulación informativa que impera en la radio y televisión que controla la Xunta. Cada viernes se visten de negro para hacer visible su lucha. Están a punto de cumplir su jornada de protesta número 300. La situación es de tal gravedad que un juez ha decidido imputar a la cúpula de la CRTVG por acoso a los trabajadores. Cuando elDiario.es publicó esta información los directivos aludidos exigieron el borrado de la noticia y amenazaron con una denuncia que nunca llegaron a presentar. Pero la mano que controla los medios públicos también ejerce una enorme influencia también sobre la mayoría de los privados. Lo hace sosteniendo con subvenciones y ayudas la colección de periódicos locales que apenas podrían subsistir sin el dinero público que les riega. En medio de la crisis de los pellets y ante un ataque de pánico general en la derecha, la Xunta decidió repartir un millón de euros a los medios en plena precampaña. La receta es la misma que el Gobierno gallego ha aplicado en crisis anteriores: desde la catástrofe del Prestige a las fotos de Feijóo con Marcial Dorado, todas esas secuencias acaban con inyecciones extraordinarias de dinero público a los medios privados. La crítica a la labor de Gobierno es prácticamente inexistente en Galicia y los pocos medios de comunicación que la ejercen son arrinconados en las campañas de publicidad, a menudo discrecionales que no respetan los índices de audiencia y lectura de los diferentes medios. La cobertura de elDiario.es para estos quince días de campaña pretende incluir entrevistas con todos los candidatos. El del PP, Alfonso Rueda, ya ha declinado la oferta igual que viene haciendo Feijóo en las últimas elecciones.

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La salida de Marta Lois obliga a Sumar a remodelar el grupo parlamentario

La legislatura apenas ha arrancado pero Sumar ya ha tenido que afrontar una serie de vaivenes importantes en el Congreso. En menos de dos meses desde que se conformara el nuevo Gobierno el grupo parlamentario ha visto cómo los cinco diputados de Podemos se iban al Grupo Mixto después de múltiples tensiones internas, lo que le ha dejado con 26 escaños de los 31 que logró el 23J. Y en cuestión de semanas tendrá que buscar a una persona para sustituir a su principal portavoz, Marta Lois, que ya ha confirmado que dejará el cargo en las próximas semanas para centrarse en la campaña electoral a la Xunta de Galicia.  El nombramiento de Lois como candidata fue precipitado, después de que algunos perfiles como Martiño Noriega rechazaran la oferta de Sumar en los primeros compases de las negociaciones para una candidatura conjunta de la izquierda en Galicia. Descartado el exalcalde de Santiago y después de que el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, confirmara el adelanto electoral al 18 de febrero, la actual portavoz de la coalición en el Congreso aceptó encabezar una lista que tiene el complicado trabajo de remontar el resultado que dejó Galicia en Común hace cuatro años, cuando se quedó sin diputados en el parlamento gallego.  La diputada cuenta con la proyección nacional que le ha otorgado estos meses la portavocía en el Congreso, un puesto que ya ha confirmado que abandonará en las próximas semanas. Ese hueco obliga a Sumar a reconfigurar el grupo parlamentario porque Lois no solo ejercía de voz principal del grupo en las ruedas de prensa y en los plenos, también desempeñaba una labor de coordinación entre los diferentes partidos de la coalición que, a partir de ahora, también quedará huérfana. Por eso, el núcleo de decisión de la coalición ya ha empezado a pensar en su relevo.  Yolanda Díaz encargó a Lois la portavocía principal de Sumar entre otras razones por la confianza que le profesa. En verano, cuando pensó en ella, ya parecía claro que habría una mayoría suficiente para formar un nuevo Gobierno progresista y que la líder de la coalición volvería a ocupar el Ministerio de Trabajo. Con esa perspectiva, necesitaba una suerte de mano derecha en el Congreso para liderar un grupo que se presumía difícil de coordinar desde el principio, tal y como se ha demostrado casi desde el primer minuto.  La elección de la portavocía del grupo es una prerrogativa que le corresponde a Movimiento Sumar, el partido instrumental que creó Yolanda Díaz para poder colocar en las listas a personas afines, de su propia cuota y no de la de otras formaciones como Izquierda Unida, Catalunya en Comú o Más Madrid. El acuerdo de coalición firmado para las elecciones del 23J establece que corresponderá a MS la designación del portavoz, así como de su suplente, pero no especifica que necesariamente esa persona tenga que pertenecer a ese partido, solo habla de la elección de la persona.  Es lógico, no obstante, que Díaz prefiera contar para ese puesto con una persona que le responda directamente, que forme parte de los diputados del partido que está empezando a articular. Después de las elecciones, ese grupo está formado por diez personas. Además de Díaz y Lois, forman parte de esa lista nombres con perfiles profesionales y académicos muy concretos: el diplomático Agustín Santos Maraver; Verónica Martínez, que fue directora general de Trabajo durante la pasada legislatura; el economista Carlos Martín; el exdirector de Salud Pública de Asturias Rafael Cofiño; y el profesor universitario Francisco Sierra.  También, tres personas que ya cuentan con responsabilidades dentro del grupo o desempeñan labores dentro del partido: Txema Guijarro, secretario general del grupo parlamentario y portavoz sustituto; Esther Gil, vicepresidenta tercera de la Mesa del Congreso; y Lander Martínez, que funciona en la práctica como el secretario de Organización de Movimiento Sumar.  A este grupo de diputados se unirá, salvo cambio de última hora, Manuel Lago, asesor de Díaz en el Ministerio. Lago, una persona del núcleo duro de la vicepresidenta segunda, fue como 'número dos' en las listas al Congreso por A Coruña. Sumar solo consiguió un escaño por esa provincia, el de Lois, que al renunciar al acta –lo hará después de las elecciones gallegas, pase lo que pase con el resultado– deja que corra la lista. Ese escaño es interesante porque si por diferentes motivos Lago no lo asumiese finalmente (o renunciase a lo largo de la legislatura), ese lugar pasaría a Borja San Ramón, coordinador de Podemos en Galicia.  Yolanda Díaz también puede buscar fuera de su núcleo duro de diputados. La única persona que ya ha desempeñado ese cargo con anterioridad es Íñigo Errejón (durante la primera etapa de Unidas Podemos en el Congreso), que además ya no cuenta con un partido propio después de que pusiera los territorios de Más País a disposición de Sumar, como contó este diario. El exdirigente de Podemos y Más Madrid está plenamente integrado ahora en el partido de la vicepresidenta segunda: forma parte de su ejecutiva y tiene el encargo de redactar el documento político para la futura asamblea constituyente, prevista para primavera.  La figura de Errejón dentro de Sumar presentaba de entrada algunas dificultades. El acercamiento de Yolanda Díaz al fundador de Podemos generó un gran malestar en su anterior partido, algo que lo descartó inicialmente para desempeñar un cargo así en el Congreso. Con los de Ione Belarra ya fuera del grupo ese argumento pierde fuerza, aunque su figura también genera rechazo en Izquierda Unida. Errejón fue uno de los principales detractores de la alianza con ese partido cuando Podemos vivía en la cúspide de su éxito, con 69 diputados tras las elecciones de diciembre de 2015. Es lógico también que otros partidos intenten aprovechar el hueco que deja Lois para posicionarse dentro del grupo. Los comuns ya cuentan con una portavocía adjunta con Aina Vidal, que además sustituyó a Díaz en uno de los debates electorales del 23J. Su figura genera mucho más consenso en el grupo que el que puede suscitar Errejón, pero una decisión así desnivelaría los equilibrios entre los diferentes partidos dentro del grupo. También Compromís podría tratar de elevar a Águeda Micó de portavoz adjunta a portavoz principal, aunque esa decisión chocaría con el mismo problema que la opción de Vidal.  Un caso distinto es el de Izquierda Unida, que ya mostró su rechazo al reparto de portavocías adjuntas que diseñó Sumar al inicio de la legislatura: una para los comuns, otra para Compromís y una compartida entre Més y Chunta Aragonesista. Entonces, la formación que lidera Sira Rego aseguró que seguiría insistiendo para una fórmula alternativa para el reparto de esos cargos que les incluyese. Incluso llegó a formular una propuesta concreta en un borrador de reglamento interno del grupo, un reglamento que todavía se sigue discutiendo en el seno de la coalición.  En Sumar guardan silencio por el momento sobre esta decisión a la espera de reunir a la dirección del grupo la próxima semana. La coalición aprovechará que la Cámara Baja interrumpe su periodo de inactividad para aprobar la ley de amnistía para tener una reunión de grupo, aunque es posible que la decisión pueda demorarse todavía algunas semanas. El martes, de hecho, Lois seguirá ejerciendo sus funciones en la rueda de prensa tras la Junta de Portavoces, y, aunque todavía no está cerrado, es probable que intervenga también desde la tribuna en el Pleno. 

elDiario.es
Sumar tacha «la disolución de partidos por deslealtad constitucional” como “un atentado directo a nuestra propia Constitución”

Para Lois, la sugerencia del PP de disolver a partidos que incurran en “deslealtad constitucional” choca con “algo que está en el corazón de nuestra democracia, el pluralismo político”

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