Y antes de Miss Vaca, voy con otro #ViernesDeMitologíaGriega en este mes del #OrgulloLGTB.
Hemos hablado de dioses que se pasan por el forro los roles de género y, en otros hilos, veréis que la #mitologíagriega era de todo menos hetero. No obstante, sí vemos diferentes romances entre hombres, algo que estaba socialmente aceptado en la Antigua Grecia.
No osbtante, los romances sáficos tenían poca visibilidad. Apenas se han rescatado mitos con amores entre mujeres y, a nivel histórico, tenemos la figura de Safo, su literatura erótica dedicada a chicas y su devoción a Afrodita.
En la #AntiguaGrecia, el deseo femenino no se tenía en cuenta ni para bien ni para mal. Por supuesto que habría romances entre mujeres y lo que pasa en el gineceo, se queda en el gineceo, pero eso no ha trascendido apenas en la literatura y mitología griegas.
Tenemos especulaciones sobre si entre #Atenea y Palas había algo más que amistad. En una versión cómica del mito de la Osa Mayor (escrita por Anfis), Zeus se disfraza de #Artemisa para ligarse a Calisto, lo que hace pensar que entre ellas ya había mandanga.
Después de deshacernos de toda la homofobia con la que se interpretan mitos antiguos, podemos hablar de si #Afrodita (uno de sus epítetos es pandemos, es decir, de todo el mundo) tenía algo con las muchas diosas menores de su séquito y, siendo la diosa del amor, éste no tendría límites. Podemos hablar de cómo #Artemisa y #Atenea se interpretan como diosas vírgenes, con el concepto de que virginidad significaba que no tenía contacto romántico-sexual con hombres y subrayo el hombres.
Pero sí os traigo un romance entre mujeres, aunque la fuente que tenemos no es griega, sino romana: #IfisYYante. Su historia la encontramos en #LasMetamorfosis de Ovidio.