RESEÑA
Zoe necesita desconectar, así que se va a una pequeña localidad pesquera a iniciarse en un hobby apasionante: el buceo. Explorando el mar llega hasta una extraña gruta donde vislumbra otro pueblo, pero se queda sin oxígeno y tiene la suerte de que un pescador lo rescata. Desde ese momento, tiene corazonadas sobre lo que va a pasar en el futuro, e incluso vislumbra la muerte de su padre. La depresión que sufre en consecuencia hace que su familia y su ex novia se preocupen por él. Pero Zoe sabe que no está alucinando; realmente vio lo que le iba a ocurrir a su padre, y no pudo hacer nada por evitarlo. Y antes de que su vida se derrumbe intentará descubrir qué fue lo que vio en las profundidades y cómo está relacionado con un don que no desea tener.
“El faro de las lágrimas perdidas”, de Hugo Stuven, es una novela de trama sencilla y lenguaje cercano. Nos conduce por una historia cotidiana repleta de recuerdos dolorosos de infancia y de relaciones que no pudieron ser. Una novela con pinceladas de misterio que entretienen hasta las últimas páginas.


