Como no quiero hablaros de lo que realmente me preocupa, ahí va mi opinión no solicitada sobre Camilo José Cela.
El tremendismo de "La Familia de Pascual Duarte" añade poco al naturalismo de finales del XIX y principios del XX. La escena de los cerdos ya está anticipada en el inicio de "Lod Pazos de Ulloa".
El gran hallazgo es poner a una persona del pueblo a hacer de narrador. El virtuosismo del autor le permite hacerlo con un personaje rural que no es de su región natal, y eso lo pone un paso por delante de Pardo Bazán o Blasco Ibáñez.
En cuanto a "La Colmena", me fascinó al leerla con 18, pero ciertamente es inferior a su modelo, "Manhattan Transfer", escrito veintipico años antes. El mayor valor de esa obra es acomodar por fin las tendencias realistas a una sociedad urbana donde las miserias propias y ajenas nos parecen normales. El tono neutro revestido de fina ironía y a veces ternura con que habla el narrador es lo que salva esa obra que, en caso contrario, vería como mera imitación.
Respecto de las obras más experimentales, debo confesar que no las he leído. Me saturé de experimentalismo leyendo ciencia ficción entre mis catorce y mis veintipocos, y aunque he leído algo del experimentalismo español e hispanoamericano, pocas cosas me han convencido (normalmente, las que venían de Latinoamérica).





