Buena película "Suburra", a medias entre el thriller político y el cine negro de mafiosos, con su toque moderno y macarra, vulgar y sin elegancia del siglo que corre y del verdadero crimen organizado de los bajos fondos. El mayor acierto, para mí, es esa desnudez cruda, seca, que quita todo el glamour de la mafia construido por el cine americano durante casi un siglo.
Trama sólida para mostrar la sórdida relación entre el crimen organizado y la política italiana, infectada hasta el tuétano. Creo que propició que Netflix hiciera una serie dos años después.










