¡Y aún más ediciones físicas!
Por si no teníamos bastante, nuevas ediciones físicas nos tientan a entrar en oposición directa con los dictados de la señora Kondō, y lucir en nuestros polvorientos estantes los juegos que ya hemos disfrutado en nuestros emuladores o, si nos va la marcha, en vetustos y renqueantes equipos con cuatr
