La sirena de Fiji: El engaño que nos dejó con el ojo cuadrado
Hace mucho tiempo, un señor llamado P.T. Barnum, que era un genio para los negocios y las mentiras, presentó al mundo lo que él decía que era una "sirena real" capturada en las islas Fiji. La publicidad mostraba a una mujer hermosa con cola de pez, pero cuando la gente pagaba su boleto y entraba a verla, se encontraba con algo totalmente diferente.
En lugar de una belleza marina, lo que había en la vitrina era una criatura seca, arrugada y bastante fea. La verdad salió a la luz tiempo después: no era ningún ser mágico. En realidad, era la parte de arriba de un mono joven cosida a la cola de un pez grande, todo cubierto con cartón piedra para que no se vieran las costuras.
Lo más loco es que Barnum contrató a un cómplice para que se hiciera pasar por un científico experto y confirmara que la sirena era de verdad. Así logró que miles de personas cayeran en la trampa. Este fraude nos enseña que a veces queremos creer tanto en lo fantástico que ignoramos lo que tenemos frente a los ojos, aunque sea un mono pegado a un pescado.
— S.P. Filósofa Urbana





