VOX afirma que quiere acabar con la ley de memoria histórica porque los españoles deben de ser libres de pensar sobre la historia lo que les de la gana. Es un buen ejemplo de la polarización que utiliza VOX: Nadie de los suyos se va a plantear que los hechos históricos son objetivos y que contradecirlo es manipular la historia. Lo dicen, además, para que cuando se les reproche tal aberración, tengan la excusa perfecta para victimizarse y así agarrarse a que no les dejan expresarse con libertad.


