El joven Haitam Mejri
asesinado por la policía
en Málaga tenía nada
menos que 86 lesiones
en su cuerpo. Esto no
es violencia policial,
esto es tortura policial.
Marlaska dimisión.
Vaya, ninguno de los 700 asesores
que tiene Sánchez en el Gobierno
ha pensado que sería buena idea
abordar la terrible detención racista,
violenta e ilegal de Serigne Mbaye
a manos de la policía fascista. Lo
digo para que lo tengáis en cuenta
para cuando vuelvan a salir desde
ese mismo Gobierno a decir que
hay que votarles para frenar al
fascismo. Mucho asesor sí, pero
también mucha cobardía.
Solo vengo a recordar
que quienes están
instrumentalizando el
caso de Noelia Castillo
son los mismos que te
dicen que pases de lo
público y que con 50
euritos de seguro en la
privada pues ya estaría
resuelta tu salud.
Los mismos y las mismas
transodiantes que decían
que las mujeres corrían
peligro al ir a unos baños
que también utilizan las
mujeres trans son las que
han dado una paliza en un
baño a una mujer trans en
León. ¿Os queda ya claro
quiénes son realmente el
peligro?
Los mismos que la semana
pasada estaban pidiendo
que Sumar se saliera del
Gobierno por la medida de
bajar el IVA a la gasolina, una
medida que solo favorece a
las grandes empresas, hoy
están criticando duramente a
Podemos porque se está
oponiendo a que esa medida
salga adelante. Las costuras
del antipodemismo irracional.
Los progresistas que sacan a
pasear su anticomunismo con la
excusa de mostrar su odio a los
integrantes de la Flotilla a Cuba
cuando este país está sufriendo
el mayor bloqueo energético de
su historia, es lo que permitirá a
Trump llevar a cabo el golpe en
Cuba sin prácticamente ninguna
oposición. Y luego todo el mundo
se preguntará:
¿Oh dios mío, cómo pudo pasar?
Los ricos deberían ser
conscientes de que si
siguen en la línea de
dejarnos sin casa, sin
derechos y sin servicios
públicos, al final todos
y todas vamos a acabar
exigiendo nuestro fusil
AKM como el de Silvio
Rodríguez.
El anuncio de Montero y Rufián pone
fin al fetiche de la unidad como arma arrojadiza, solo hay que ver el desprecio
a esa unidad de quienes hasta hace
poco la querían pero hoy ya no la quieren
porque está Montero. Porque la unidad
por sí sola no es suficiente, toca hablar
de unidad para qué. Y ese para qué tiene
que responder a: ¿queremos armar la
unidad para volver a regalarle el espacio
de la izquierda al PSOE o la queremos
para ser valientes y ampliar los derechos
de quienes más lo necesitan?
Voy a decir una verdad incómoda.
Lo que están haciendo Trump y
Netanyahu es culpa nuestra. Y lo
es desde el momento en el que
dimos por cierto que Venezuela
era una dictadura, dimos por bueno
el relato sionista del terrorismo el
7 de octubre o cuando nos creímos
que lo de Irán iba por y para salvar
a las mujeres. Cada una de esas
concesiones fue una puerta abierta
a la barbarie y la impunidad que
ahora estamos viendo.
No hay nada más material que
la movilidad de la que depende,
básicamente, todo en el sistema
capitalista en el que vivimos. Y
en concreto en Madrid todas las
mañanas es un auténtico infierno
gracias a la desastrosa gestión de
Ayuso (Metro), Almeida (buses), y
Puente (trenes). Pues los tres ahí
siguen gobernando. Venga, ahora
volvedme a decir ese falso mantra
de que la izquierda pierde apoyo
porque no piensa en lo material,
porque es, claramente, una mentira.