Mi sobrina tenía 4 años esa vez que fui al pueblo. Empecé a jugar con ella, un día, mientras bajaba las escaleras escuche:
-¡Canela! Ven a jugar
Canela era yo. En algún momento había dejado de ser Priscila (difícil de pronunciar) y había pasado a ser Canela.
Cuando me subí al carro para irme, escuche por última vez:
-¡Adiós Canela!
Hoy volví a ir, la niña ya tiene 5 años.
Dice Priscila perfectamente.
Las dos nos despedimos de Canela en esa escalera. Yo la extraño más
#cuento #relato #vida

