Voa a leerme estos días Bauer & Trudgill (eds) (1998) Language Myths. Si no me da tiempo, me saltaré los capítulos más anglos.
@linguistics #sociolinguistics
Me prevarico estudiando la relatividad en la Uni Potsdam. También sigo los pasos de una monja. A veces pincho música frívola.
er / he / él
| Uni Potsdam | https://www.sfb1287.uni-potsdam.de/projekt-c09/ |
Voa a leerme estos días Bauer & Trudgill (eds) (1998) Language Myths. Si no me da tiempo, me saltaré los capítulos más anglos.
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En fin, un jardín precioso del que esperemos que nos saque la prometida y anhelada versión 2.0 del Panhispánico de Dudas.
El segundo es que la grafía haya llegado a través de la lengua de la pérfida Albión. A eso se puede aducir que es la forma en que el propio país desea ser identificado, como Myanmar o esWatini. De cualquier manera, la comisión geográfica de la ONU es quien decide.
Pero hay más. Se genera homógrafo ("Catar es peligroso"), que podría haberse evitado con la <k>, tan poco sospechosa de germanista como en el vecino Kuwait.
Lo único bueno (y no es mucho) que trajo el Mundial fue que trunfase la grafía Qatar, frente a los afanes de la #RAE. Pero, aparte del uso, hay dos argumentos más que se pueden debatir.
El primero es el de la transparencia entre las derivadas de una palabra. A la RAE le da TOC que de Qatar salga «catarí» (estando de acuerdo en que «qatarí» es demasiado raruno). Bueno, es el mismo TOC que de Catalayud se diga «bilbilitano», o de Huelva «onubense».