¡Cómo no sentarme a ver cómo Zorrilla escribía en ese banco un par de frases de su Don Juan!:
«Clamé al cielo, y no me oyó.
Mas, si sus puertas me cierra,
de mis pasos en la Tierra
responda el cielo, no yo».
Superior su Don Juan al burlador de Tirso de Molina, ya sabemos que los hombres de Tirso son siempre tímidos. Y superior al Don Juan de Byron.
Paso ahora alguna tarde, en la novela en la que ando metido, con Lord Byron y Pierce Shelley que han salido en ayuda de la bella Isabel Guzmán.


















