Soy consciente de que es González Pons, y de que no se le pueden pedir peras al olmo, pero no puede ser que la crítica a la guerra dependa de su legalidad.
Una guerra imperialista no es mala porque sea ilegal, porque no la haya notificado el Congreso u otra institución. Una guerra imperialista es mala inherentemente, porque supone la pérdida de miles de vidas, directa e indirectamente, y porque destruye la soberanía y la libertad de los pueblos.
Pretender otra cosa es hacerles el juego.
Soleimani no era simplemente un general del ejército iraní. Era general de las QUDS, y miembro de la plana mayor de la Guardia Republicana, además de un actor vital en la lucha contra Daesh.
La IRGC, o pasdaran, no es una rama más del ejército iraní, sino que tiene relevancia más allá de la defensa. Fue fundado en 1979 para reducir los antiguos aliados de la revolución, como los separatistas kurdos o los marxistas islámicos (MEK), y para contrapesar al ejército aun monárquico.