Soleimani no era simplemente un general del ejército iraní. Era general de las QUDS, y miembro de la plana mayor de la Guardia Republicana, además de un actor vital en la lucha contra Daesh.

La IRGC, o pasdaran, no es una rama más del ejército iraní, sino que tiene relevancia más allá de la defensa. Fue fundado en 1979 para reducir los antiguos aliados de la revolución, como los separatistas kurdos o los marxistas islámicos (MEK), y para contrapesar al ejército aun monárquico.

A partir del año 1982, cuando la posición interna de la República no era tan precaria, el pasdaran pasó a asegurar y desarrollar una industria armamentística propia, para mitigar el embargo impuesto por EEUU.

Este nuevo papel de proveedor de armas fortaleció aun más su posición dentro del régimen, hasta el punto de que hoy es, gracias en parte a la presidencia de Ahmadinejad, durante la cual se crea el ala económica del IRGC, Khatam al-Anbia.

Khatam al-Anbia es una fuerza económica independiente del gobierno, y cuyos intereses abarcan la construcción de infraestructuras (contratos ministeriales y gubernamentales para el desarrollo de oleoductos), las operaciones de extracción (v.g. en Pars del Sur) o la industria armamentística, además de la gestión de recursos en el extranjero.

El IRGC es entonces una mezcla entre cuerpo militar de élite (QUDS), milicia popular (Basij), y complejo industrial-militar (Khatam al-Anbia), por no hablar de las redes de inteligencia de Ansar-Ul-Mehdi. Resulta fundamental para el mantenimiento del régimen iraní, es uno de sus principales pilares de apoyo.

No puede tratarse el asesinato de Soleimani, como el de un "mero" general, sino como un atentado grave y bien dirigido contra la estabilidad y soberanía iraní.