Da igual que sea por un proceso democrático de independencia, o para reclamar derechos sociales de la clase obrera. Y da igual quien gobierne el Estado, sea un gobierno progre, o uno fascista, porque la única respuesta que tiene el Estado es la represión. Y es por esto que la única garantía posible de democracia es la dictadura del proletariado. Hoy les ha tocado a los agricultores extremeños, que reclaman mejores precios, recibir los porrazos de los sicarios con placa del Estado.