Los colombianos han salido estos días a luchar contra el Narco Estado Terrorista Colombiano, por el incesante numero de asesinatos de líderes sociales indígenas. Desde que se firmó esa supuesta paz con el gobierno y se abandonó esa resistencia armada, que nunca se debió de abandonar, los asesinatos políticos por parte de paramilitares fascistas, lacayos del imperialismo, no han dejado de matar y están convirtiendo Colombia en un cementerio, o en la mayor fosa común de Latinoamérica.