¿Sabían que Julio Verne imaginó un futuro donde la gente ya no leería periódicos impresos por las mañanas, sino que escucharía las noticias del día narradas oralmente a través de un sistema conectado de altavoces?
Esta idea apareció publicada en febrero del año 1889 dentro de su relato corto de anticipación titulado En el siglo XXIX: La jornada de un periodista americano en el año 2889, un texto donde el autor describió el día a día de Francis Bennett, el director del diario ficticio más grande del mundo llamado Earth Herald. En la trama de esta obra, el escritor francés detalló el nacimiento del periodismo telefónico, explicando que la impresión tradicional en papel de los tiempos antiguos había sido sustituida por completo debido a la enorme difusión de las redes de comunicación y transmisión de audio a distancia.
Los abonados de este periódico futurista ya no tenían la necesidad de desplegar hojas impresas al despertar, sino que obtenían la información entablando una conversación rápida y directa con reporteros, políticos y científicos que les hablaban desde las centrales informativas. Para aquellas personas que preferían no pagar una suscripción mensual, la historia narraba que existían gabinetes fonográficos repartidos por toda la ciudad donde cualquiera podía acudir y escuchar el ejemplar hablado del día a cambio de unas pocas monedas. Esta obra literaria se convirtió de esta manera en un registro histórico preciso donde se proyectó la aparición de los noticieros transmitidos, los audiolibros y los formatos de audio digital modernos un siglo antes de su existencia.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
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