Los griegos tenían dos palabras para el tiempo.

Kronos: el tiempo que se mide, se agenda y se agota. Kairos: el tiempo cualitativo, el que se habita. El instante en que algo ocurre de verdad.

Llevamos quince años viviendo en Kronos, y hemos olvidado que Kairos existe.

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https://www.offm.org/post/el-derecho-al-aburrimiento