Palantir no es una empresa de software cualquiera, es una pieza clave en el engranaje de vigilancia militar e inteligencia de las grandes potencias. Su llegada a la región busca convertirnos en un laboratorio para sus tecnologías de perfilamiento algorítmico, en un contexto donde su propio dueño, Peter Thiel, ha declarado públicamente que la democracia y la libertad son incompatibles.
Desde Derechos Digitales alertamos sobre el riesgo que enfrentan los Estados de la región a la hora de entregar la infraestructura digital pública a una de las empresas más opacas y peligrosa del sector de defensa e inteligencia global.
@derechosdigital NOLSAPT (no odiamos lo suficiente a Peter Thief, digo Thiel)