El año pasado pudimos ver reunidos "sin intereses" para defender las "evidencias" del uso del libro de texto a N.Crato, Mónica G..(Narcea), F. López(UCJC), J. Moyano (ANELE), T. Hernández (UPC) y D. Rabadà (aspepc·sps). Hoy los "neutrales técnicos" celebran la publicación... 🧵va
Lo llamativo no es la defensa del libro de texto (podemos pensar que nos hace la vida más fácil a quienes damos clase...).
Es que todavía se pretenda presentar como “neutral” un modelo profundamente atravesado por intereses económicos,ideológicos y de control del currículum. 1/10
El libro de texto no es un recurso inocente.
Es el dispositivo central que ha permitido durante décadas estandarizar qué se enseña, cómo se enseña y, sobre todo, qué no se cuestiona. 2/10
Se habla de “evidencias”, pero lo que abunda es otra cosa: materiales que fomentan aprendizaje superficial, repetitivo y orientado a superar pruebas, no a comprender el mundo. 3/10
El libro no acompaña la enseñanza: la dirige.
Marca ritmos artificiales, impone secuencias cerradas y convierte el “dar el temario” en objetivo pedagógico.
4/10

Y mientras tanto, la diversidad real del aula queda fuera.

Un mismo manual para todos = una ficción pedagógica que ignora contextos, ritmos y necesidades.

5/10