@jmdaweb @tiflonet
La ventaja del software libre es que su codigo fuente es público y puede ser modificado. La administración francesa (cualquier administración pública) tiene fondos de sobra para contratar programadores que lleven a cabo esas adaptaciones (más lo que empezarán a ahorrarse en licencia de uso) y, posteriormente, publicarlas, quedando a disposición de todo el público. Y sin tener que negociarlo con empresas que sólo buscan su interés.
Teniendo en cuenta, además, que, en Francia, los sindicatos son de verdad y hacen de sindicatos y, por tanto, se centrarán en ese problema (y otros, como la formación de los funcionarios en ese nuevo software), la probabilidad de resolver ese problema en poco tiempo (y de que quede definitivamente resuelto, dentro y fuera de la administración pública, dentro y fuera de Francia), me parece alta.
O podemos seguir financiando multinacionales con dinero público.