Hoy me encontré con esta pequeña columna decorativa en un rincón de una terraza en Valledupar. Está sucia y rota. Pero, ¿saben qué? Me pareció hermosa. No por su perfección, sino por su historia. Las marcas del tiempo, la tierra... le dan un carácter que ninguna columna nueva podría tener. Es un recordatorio de que la belleza no siempre está en lo impecable. A veces, está en lo simple, en lo desgastado, en la imperfección de lo cotidiano. #photography #fotografía #Historia
