Lo que sucede con la hostelería y el hecho de que estén continuamente quejándose de que la gente no quiere trabajar demuestra la desigualdad entre empleador y trabajador y la falacia del libre mercado (oferta - demanda) en las relaciones laborales.
Con tanta oferta de trabajo y tan poca gente dispuesta a aceptarlo la hostelería estaría ofertando trabajo con unas condiciones laborales inmejorables.
No es el caso. Prefieren quejarse en medios porque son "amigos de" y trabajar con poco personal en temporadas de pico porque van a ganancias igualmente.