Hoy me han llamado dos veces, dos personas distintas, desde dos cariños diferente, merluzo. Me gusta ser un merluzo.

El primer tirón de los 'Galgos' ha ido bien. Ahora a sostener su huida, a recibir lo que la gente encuentra en sus tripas. La verdad es que estoy mentalmente agotado de la presentación, feria del libro y alguna que otra actividad. Pero es que estoy convencido de que hay mucho en sus páginas, no siempre lo veo tan claro, ya sabéis, síndrome del impostor, inseguridades, cansancio tras el final del proceso de edición...

Hoy he limpiado en profundidad la casa de alquiler, el jueves es el último día que duermo aquí. No dejo de echarle foto a los tejados, echaré de menos sus patrones de musgo. Tengo helado de chocolate que gastar, será mi cena.

Puede que vivir como ciudadano engranaje sea cansado, pero en los momentos en los que uno consigue salirse de ese patrón aparece la maravilla, la belleza, la vida detrás de la muralla. Me asombro de como la Susi cuida sus plantas, de su patio primoroso frente a la iglesia; me asombro y me arrebujo en los abrazos de Sergio; me sonrío de los deseos despertando, de como en esta época del año me fijo más en la carnosodad de los labios...

Os deseo asombro y poesía, mis querides. Ahora a por el helao y a leer.

#vidachica