El anuncio de Montero y Rufián pone
fin al fetiche de la unidad como arma arrojadiza, solo hay que ver el desprecio
a esa unidad de quienes hasta hace
poco la querían pero hoy ya no la quieren
porque está Montero. Porque la unidad
por sí sola no es suficiente, toca hablar
de unidad para qué. Y ese para qué tiene
que responder a: ¿queremos armar la
unidad para volver a regalarle el espacio
de la izquierda al PSOE o la queremos
para ser valientes y ampliar los derechos
de quienes más lo necesitan?
fin al fetiche de la unidad como arma arrojadiza, solo hay que ver el desprecio
a esa unidad de quienes hasta hace
poco la querían pero hoy ya no la quieren
porque está Montero. Porque la unidad
por sí sola no es suficiente, toca hablar
de unidad para qué. Y ese para qué tiene
que responder a: ¿queremos armar la
unidad para volver a regalarle el espacio
de la izquierda al PSOE o la queremos
para ser valientes y ampliar los derechos
de quienes más lo necesitan?